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miércoles, 25 de agosto de 2021

¿Te acuerdas de Enrique Ponte?


- Enrique Ponte Veira fue otra de esas leyendas del Deportivo que tuvo ocasión de vestir colores celestes. Se trata de un torneo benéfico que se denominaba  "Huérfanos del Mar", y que durante dos años nos permitió contar con deportivistas de la talla de Guimeráns, Martín, Botana, Rafael Franco y el mismísimo Ponte.

Este rocoso defensa central, y bastante racial, marcó una época en la zaga deportivista entre las décadas de los cuarenta y cincuenta. Nació en A Coruña el 18 de julio de 1925, fruto del matrimonio de cinco hijos formado por Manuel Ponte y Adela Veira.
Sus primeros pasos futbolísticos nos remiten al modesto equipo Deportivo Ciudad, donde comenzó a despuntar notablemente, consiguiendo que el Deportivio de La Coruña se hiciese con sus servicios. Dícese que era una maravilla acudir a los partidos entre el Deportivo Ciudad y la Fábrica de Armas, el Gaiteira, el Sporting Ciudad, el Torre, etc, en los campos de San Diego, Coruña (Torre de Hércules) y después en La Granja. En ese panorama se le vio crecer futbolísticamente a este gran talento del fútbol coruñés.

- Ponte reunía las virtudes típicas del defensor poderoso: destacaba por su fuerza, rapidez y un portentoso salto que le permitía dominar el juego aéreo.
Tras enseñar dichas virtudes en su anterior equipo, ficha por el Deportivo pero pasa al C.D. Lemos en modo de cesión. Un año después, en el ecuador de la década de los cuarenta entra en la primera plantilla deportivista, donde ya coincidiría con los Bienzobas, Guimeráns, Molaza, Chao y Marquínez.
Durante la etapa de Andonegui como técnico blanquiazul, se puso de moda la figura del central. En esa posición, Ponte desarrolló sus cualidades al máximo nivel, siendo preseleccionado en varias ocasiones. Fue sin duda uno de los mejores defensores españoles de su época.
Pero más allá de sus condiciones futbolísticas, destacaba por su espíritu. Enrique lo daba todo sobre el césped. Los golpes que recibió le dejaron secuelas visibles en su rostro. Los duelos que mantuvo con el sevillista Araújo, uno de los delanteros más marrulleros que ha dado el fútbol español, fueron legendarios. Su figura comenzaría a crecer considerablemente a medida que se acercaba el final de los años cuarenta, en los que el conjunto herculino a punto estuvo de conquistar la Liga Española al quedar en el segundo lugar de la tabla al término del curso 1949\50. Pero antes de llegar a ese punto, Ponte tendría el honor de vestir la camisola del Celta por un día.

A mediados del mes de junio de 1949 se anunciaba la llegada del Benfica, considerado en aquella época como uno de los mejores equipos de fútbol europeos. Vigo estrenaba un nuevo trofeo, "Huérfanos del Mar", un encuentro de carácter amistoso cuyo objetivo constaba en recaudar dinero para las hijos de las víctimas que el mar se llevaba en su peligrosa faena. Aquella recaudación iría directamente al Orfanato Virgen del Carmen, donde se hallaban los desamparados pequeñines.
Para engrandecer más el espectacular y flamante torneo, el Celta quiso contar en sus filas con tres jugadores de su eterno rival: el delantero argentino Franco, el magnífico medio volante Martín y el ya afamado vigoroso central Enrique Ponte.

El 19 de junio se verían las caras el Celta y el Benfica en Balaidos. Los lusos contaban con reconocidos efectivos como Ferreira, Contreiras, Melao y Rogerio, mientras que los célticos saltarían al césped de la siguiente forma: Simón, Yayo, Cabiño, Ponte, Martín, Alonso, Mekerle, Hermidita, Rafael Franco, Aretio y Saras.

Ponte salta a cabeza con Pahíño.
- El encuentro transcurrió con sorprendente dominio céltico. Los portugueses trataron superar insistentemente el bloque defensivo por Cabiño y Ponte, quienes lograron frenar con éxito las embestidas del contrincante. Todo fue a mejor con el gol del Celta al poco tiempo de superar la media hora de juego, pero todo se torció para el zaguero coruñés al resultar lesionado antes de llegar al descanso. Una falta causada por el céltico Martín origina una  "melee" en los dominios del meta Simón, que tiene que lanzarse. En medio de todo ese lío queda tendido Ponte sobre el césped, quien se resiente de la rodilla; se le atiende pero cojea visiblemente, y al final de la primera parte se ve obligado a abandonar el terreno de juego para no arriesgar más, siendo Lolín su sustituto en el eje defensivo vigués.
La lesión interrumpió la gran actuación de Ponte, que hasta entonces había mantenido a cero la puerta de Simón, pero su imagen en el campo fue admirable. Su falta se notó en el campo, y los portugueses consiguieron establecer el empate en el marcador, algo que no duraría mucho, puesto que un gol de su compañero deportivista Martín daría el triunfo a loas vigueses. El Celta acabaría adjudicándose la primera edición del magnífico trofeo y Enrique pudo regresar a La Coruña con la cabeza bien alta por sus útiles servicios prestados. (Celta 2-1 Benfica).

Superada la lesión, Ponte tuvo tiempo de completar 24 partidos con el Deportivo en la campaña 49\50. Brilló con luz propia en la retaguardia blanquiazul y fue una de las piezas fundamentales de aquella escuadra denominada  "Orquesta Canaro" que consiguió quedar subcampeona en aquel formidable campeonato de Liga.

Tras diez temporadas como titular indiscutible del Deportivo, y después de jugar en Segunda en la temporada 1953\54, Ponte finalizó contrato con el conjunto coruñés y firmó por la Cultural Leonesa, que de aquella se hallaba también en Segunda. 
En su primer año de blanco formó línea defensiva con Chiqui y Foces, con quienes realizó un excelente trabajo que conllevó el ascenso a Primera del club leonés. Aquella fue la única temporada de la Cultural en Primera hasta la fecha, pues al término de la 55\56 regresaría a la categoría de plata. Tras ese descenso permaneció dos años más como culturista.

En 1958 regresa a su tierra pero se queda cerca de fichar por el Deportivo. Finalmente estamparía su firma por el Racing de Ferrol al no llegar a un acuerdo con la directiva blanquiazul. Pero Enrique sólo vestiría poco más de una temporada la elástica verde, ya que finalmente decide retornar al club herculino a cambio de un partido homenaje. 

Alineación del Deportivo en la que aparece Enrique Ponte (tercero por la izquierda, de pie).


 - En el Deportivo luchó durante dos temporadas por retornar a la División de Honor donde se había zafado unos años antes. Coincidió con una joven promesa como Amancio Amaro. Al finalizar el ejercicio 60\61, cuando iba a cumplir los 36 años de edad, se vio obligado a retirarse por una grave lesión que había sufrido esa temporada contra la Real Sociedad. Una vez retirado, el Deportivo le rindió un bonito homenaje en el que se enfrentó a un combinado nacional en Riazor (1.961).

Enrique Ponte pereció el 10 de enero de 2010 en La Coruña que le vio nacer y triunfar. Sus familiares y amigos le despidieron recordando a su gran persona y a ese bravo zaguero que vistió las camisetas del Deportivo, Racing de Ferrol, Lemos, Cultural Leonesa, y como no, la del Celta aunque sólo fuera en una ocasión.

domingo, 15 de agosto de 2021

¿Te acuerdas de Nano Macedo?


- Se podría considerar, que muy pocos fueron los partidos que disputó en Primera División este jugador que fue una firme promesa del F.C. Barcelona, con el que cumplió el sueño de debutar en la máxima categoría a las órdenes de Louis Van Gaal.
En Primera jugó también para Atlético de Madrid, Getafe, Osasuna y Deportivo Alavés, concluyendo su carrera en el Racing de Ferrol. Éste fue el único equipo gallego al que representó a lo largo de su carrera, en la que sumó 69 apariciones en la élite del fútbol español, haciendo un total de 458 partidos en toda su carrera.

Le conocimos como "Nano", y su nombre completo es Fernando Macedo da Silva Rodilla. Nació el 20 de abril de 1982 en A Coruña. En las categorías del Deportivo iniciaría su carrera, pero pronto sería invitado a formar parte del F.C. Barcelona.

Tenía quince años cuando llegó a la Ciudad Condal, para allí ser considerado como una de las mejores promesas de la afamada Masía catalana. A finales de los noventa participaría en sus primeros partidos por la Segunda B, con Gonzalvo de entrenador.
Para debutar en la máxima categoría, Van Gaal se inventaría un lateral zurdo de urgencia, aunque todos sabemos que Nano destacaba más como defensa central. Tenía estatura y porte para ello, siendo contundente y seguro atrás, aunque a veces también podía desempeñar funciones de mediocentro defensivo.

Su versatilidad le permitiría debutar en Primera División con el Barça. En la primera jornada de la campaña 1999\00, un jovencísimo Nano tendría unos minutos en el Camp Nou frente al Zaragoza. Los blaugranas ganarían por 2-0.

Nano contaría para Van Gaal en un partido de Champions League ante el AIK Solna. El gallego ofrecería una buena imagen en casi toda la segunda parte del encuentro, ayudando a su equipo a obtener una cómoda victoria por 5-0. 
El zaguero coruñés seguiría jugando para el equipo filial azulgrana, contando con esporádicos entrenamientos en un primer equipo en el que coincidió con cracks como Carles Puyol, Xavi Hernández, Patrick Kluivert y Andrés Iniesta. En el curso 2002\03 tendría tres apariciones más con los mayores.

Abandonaría el Barcelona para unirse a otro grande de la Liga Española, fichando por el Atlético de Madrid de Goyo Manzano, con quien viviría sus mejores años como futbolista en la división de oro española.

Pasó por clubes grandes, pero Nano nunca pudo celebrar títulos importantes en su paso por Barça y Atlético. En 2005 dejaría el club de Manzanares para irse cedido al Getafe C.F., donde no contaría con muchos minutos.
El coruñés tendría que acostumbrarse a jugar en Segunda División. En esta categoría jugaría para el Cádiz, pasando al Racing de Ferrol en el ejercicio 2008\09, en el que estuvo un año antes de volver a competir en la categoría de plata con el Numancia. En Soria permanecería tres temporadas para participar en un buen número de partidos.

Nano tuvo un buen año como jugador del Atlético de Madrid de Goyo Manzano.


- Tendría la oportunidad de volver a competir en Primera División, algo que haría en su breve paso por Club Atlético Osasuna, donde estuvo una campaña para participar en sus últimos partidos en el máximo nivel. Nano jugaría 18 encuentros.
Después empezaría a asumir el final de su carrera deportiva. En Segunda jugaría un año para el Deportivo Alavés, dejando en club vitoriano para regresar a un Racing de Ferrol con el que terminaría su carrera en 2018.

Nano fue internacional por varias categorías de la selección nacional de España, justo cuando era una de las joyas de la cantera del Barça. Nunca pudo debutar para la selección absoluta. En cambio, el defensa coruñés jugó para la selección gallega, para la que además hizo un gol ante la selección de Uruguay.

domingo, 8 de agosto de 2021

De cerca: Iago Beceiro.


- Debido a la delicada situación que vive el Dépor, sumido en la Primera División RFEF y con una grave crisis económica, es posible que tenga que empezar a tirar de muchos futbolistas de su cantera. Pues bien, a nuestro siguiente protagonista no le hizo falta esperar a los peores momentos, pues debutó para el primer equipo en la Copa del Rey.
Le faltó el anhelado estreno en la máxima categoría, pero la nómina de delanteros que ofrecía la plantilla deportivista le impidió contar con oportunidades. Ahora se halla en la Segunda División RFEF, con la S.D. Formentera. 

Iago Beceiro Pereiro figuró en su día como una de las grandes perlas salidas de Abegondo. Este delantero centro nació el 15 de marzo de 1993, en la mismísima ciudad de A Coruña. En las categorías menores del club coruñés empieza su trayectoria.

Con Tito Ramallo tendría sus primeras oportunidades en el filial directo deportivista. En el Fabril coincidiría con otras promesas como Pablo Insua, David Añón, Diego Seoane y David Rochela, entre otros tantos.
En la campaña 2010\11 lograría debutar en Segunda B, en un duelo ante el Alcalá que se resolvió con un vistoso empate a cuatro y en el que haría su primer tanto. Ese mismo año, Beceiro disputaría tres partios más con el equipo menor, aunque antes de finalizar el ejercicio, tendría la gran oportunidad de su vida con el primer equipo.

Beceiro sería convocado por Miguel Ángel Lotina en varios entrenamientos con la primera plantilla, hasta que un buen día, el técnico vasco le citaría para una convocatoria oficial, correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey.

El 19 de enero de 2011, en Riazor, y con Iturralde González como colegiado del encuentro, el conjunto coruñés recibía la visita de un Almería que venía de conseguir un resultado favorable en casa por una victoria de 1-0.
No empezarían bien las cosas, con el cuadro andaluz adelantándose en el marcador y haciendo el segundo tanto de forma temprana. Los de Lotina tratarían darle la vuelta al resultado, y en el minuto setenta sería el momento de Iago, quien sería ubicado en la delantera para intentar el milagro, que no pudo ser . El choque acabó con derrota (2-3).

Ya eliminados de la Copa, Beceiro buscaría la oportunidad de estrenarse en Primera División, pero la nefasta marcha del equipo no acompañaría. Tampoco tendría opciones ante la competencia de atacantes de la talla de Adrián López, Lassad o Riki, mucho más experimentados en la categoría. 

El Dépor acabaría perdiendo la categoría, mientras que el canterano tendría la oportunidad de irse al extranjero para poder buscarse la vida en esto del balompié. El 6 de noviembre de 2012 se haría oficial su desvinculación del club coruñés, así que Iago viajaría hasta Ucrania para fichar por el Karpaty Lviv.
Sin oportunidades en Leópolis, el joven ariete coruñés pasaría por el filial del Dynamo de Kiev, de donde regresaría a Galicia para incorporarse al Verín. Después se reincorporaría al Fabril, con el que también jugaría en Tercera.

Beceiro llegó a debutar para el Deportivo en un partido de la Copa del Rey.


- Para poder volver a competir en Segunda B, Beceiro ficharía por el Caudal, en la que también defendería al Somozas y Atlético Astorga, después de no haber tenido suerte durante su breve estancia en la Ponferradina. 
Sus últimos partidos en la antigua categoría de bronce los viviría en su paso por el Navalcarnero, al que se unió en el verano de 2016. No vería puerta con el equipo madrileño, para el que solamente disputaría una decena de encuentros.

A partir de 2017, Iago Beceiro tendría que acostumbrarse a jugar para equipos de niveles menores. Pasó por el C.D. Barco, el Arousa y Ourense, hasta que se fue a tierras cántabras para fichar por el Tropezón. Tras un año allí, el delantero gallego se unió al Formentera, de la Segunda División RFEF.


lunes, 14 de diciembre de 2020

¿Te acuerdas de Arsenio Iglesias?



- Tal vez escuchemos su nombre y recordemos su etapa como entrenador. Tal vez muchos ignoren que Arsenio Iglesias Pardo jugó durante muchos años en Primera División para equipos como el Granada, Sevilla, Real Oviedo y Deportivo de La Coruña.
Pero claro, es imposible evitar acordarse de todo lo que hizo con el equipo de su tierra desde el banquillo, iniciando la etapa más gloriosa de aquel "Superdépor" que él mismo fabricaría y al que convirtió en campeón de la Copa del Rey por vez primera en su historia.

Su imagen nos lleva a eso, aunque también nos deja su alejamiento del mundo del balompié, seguramente por su fracaso en la dirección del Real Madrid. De eso hace ya casi treinta años, y da la sensación de que el llamado "Zorro de Arteixo" acabó desencantado con el fútbol.

Arsenio como jugador del Granada.
- Y hasta allí viajamos en el tiempo ahora mismo, a esa localidad coruñesa de Arteixo en la que Arsenio Iglesias nació el 24 de diciembre de 1930. Dentro de poco, en vísperas navideñas, este inolvidable ex-profesional del fútbol cumplirá los noventa años de edad. 
Como juvenil jugaría para el Penouqueira, Gran Jardín y Bergantiños, antes de recalar en el club de su vida, donde acabaría su formación. Sus primeros pasos serios como futbolista los vive, como no podía ser de otra manera, en el Deportivo de La Coruña. A comienzos de los cincuenta formaría parte de un equipo de Primera en el que se juntaría con los Pita, Enrique Ponte, Oswaldo, Dagoberto Moll, Maristany y otro mítico del fútbol gallego como el guardameta Juan Acuña. Otro grande de nuestro deporte ejercía como entrenador: Don Eduardo González Valiño, más conocido como "Chacho".
Desde muy temprano se ganaría la confianza del técnico gallego, quien le permitiría debutar en la máxima categoría en una visita a Les Corts para medirse al Barcelona de Ferdinand Daucik. No sería el mejor día para presentarse en la élite, pues los blaugrana se impondrían por un aplastante 6-1.
Arsenio no tardaría en demostrar su potencial goleador, registrando su primer tanto en su siguiente aparición frente al Espanyol y marcándose un doblete contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El de Arteixo, o también llamado "Mago", haría un total de 7 dianas en aquella campaña 1951\52, su primera en la división de oro.

Tras un año con poco gol, Iglesias seguiría mejorando sus registros como deportivista, pasando de disputar seis temporadas con el Coruña, hasta que el equipo perdió la categoría al término del ejercicio 1956\57. Esto motivaría su marcha del club.

Acostumbrado a figurar como uno de los delanteros de moda de la Primera División, el atacante coruñés aprovecharía para fichar por el Sevilla F.C., donde quizás no contó con suficientes oportunidades para demostrar su talento.

Entonces no se iría muy lejos de la capital andaluza, ya que en 1958 ficharía por el Granada de Alejandro Scopelli, un viejo conocido del fútbol gallego que tiraría del arteixán en 17 ocasiones. En sus apariciones, Arsenio no podría estrenarse como goleador del conjunto nazarí. 
En Granada pasaría seis años de su carrera deportiva, teniendo grandes actuaciones y alguna temporada que otra irregular. Por desgracia, la escuadra granadina no aguantaría el nivel de la competición y acabaría descendiendo a Segunda en 1961.

Arsenio seguiría jugando para el club de Los Cármenes hasta la mitad del curso 63\64, momento en el que se mudaría cerca de su ciudad natal para fichar por el Real Oviedo, que entonces se hallaba compitiendo en el máximo nivel.

Para el equipo carbayón jugaría sus últimos encuentros en la Primera División, disponiendo de bastantes partidos y haciendo los últimos goles de su carrera, con los que sumaría un total de 62 dianas en 291 partidos. 
En 1965, y con el descenso a Segunda del Real Oviedo, Arsenio se macharía hasta tierras manchegas para fichar por el Albacete, un club para el que no debutaría de forma oficial y con el que colgaría las botas en 1966, a los 35 años.

Arsenio Iglesias es alzado a hombros tras conquistar la Copa del Rey.


- El resto sobre él ya lo sabemos. Inició su trayectoria en los banquillos con el Deportivo de su tierra natal, dirigiendo al filial hasta que entró a dirigir al primer equipo a comienzos de los setenta. Con el conjunto blanquiazul viviría grandes momentos, como por ejemplo el título de Copa conquistado en la temporada 1994\95.

Tras aquella inolvidable gesta para el deportivismo, Arsenio se iría a la capital española para dirigir al Real Madrid de los Michael Laudrup, Redondo, Raúl e Iván Zamorano. Cogió el testigo de Jorge Valdano y Vicente del Bosque, entrenadores a los que no les fue bien en los inicios del ejercicio 95\96.
Dirigiendo a la escuadra blanca solamente pudo rematar una desastrosa temporada que acabaría sin títulos, desapareciendo por siempre del mundo del balompié, supongo que cansado ya de tanto ajetreo. 


sábado, 25 de julio de 2020

¿Te acuerdas de Rubén González?



- Hoy es un gran día para todos los gallegos. Es el día de nuestra Galiza, el día de Santiago Apóstol, un día muy especial para todos los que amamos nuestra tierra. ¿Quién mejor que un futbolista nacido en Santiago de Compostela para celebrarlo?.
Y allí, en la bella capital gallega nació Rubén González Rocha el 29 de enero de 1982. Además de haber llegado a representar a nuestra selección galega, este defensa central llegó a jugar para equipos como el Celta, Osasuna y Real Madrid, entre muchos otros. Incluso se atrevió a jugar en el extranjero conociendo las ligas de Alemania, Azerbaiyán y la India.

Su carrera terminó no hace mucho, habiendo formado parte de una generación que daría paso a grandes futbolistas de nuestra tierra. Rubén es el claro ejemplo del buen fútbol que ha emergido de Galicia en las últimas décadas.

Rubén González como jugador del Real Madrid.
- Llegó al Celta con la ilusión de cumplir su sueño de jugar en un equipo de su tierra, con el proyecto de un Celta con una plantilla de puro acento gallego y el ascenso a Primera División por bandera. Pero el final de su historia en el Celta fue muy diferente al que todos esperaban, pues pasó de héroe a villano en muy poco tiempo.
Como jugador, Rubén era un defensa central forjado en la cantera del Real Madrid, aunque sus primeros pasos los dio en el histórico equipo compostelano del Conxo, pasando después a formar parte de las categorías inferiores de la S.D. Compostela con gran proyección y , en principio, con un futuro prometedor. Se defendía bien por alto y sabía imponerse en defensa gracias a su corpulencia. Tras destacar en el fútbol gallego, jugó para el Castilla teniendo la ocasión de jugar con el primer equipo en cuatro ocasiones durante tres temporadas. Quizás esos fueron sus mejores años como deportista.

Tras la falta de oportunidades con el Real Madrid decidió buscar sitio en otro equipo de mayor nivel que el filial merengue, así que el club del Bernabeu lo cedió al Borussia Mönchengladbach, donde jugaría una temporada en la Bundesliga jugando sólo tres partidos en toda la liga germana. Aún así, Rubén puede presumir de haber ganado la Champions League del 2002 en su etapa como madridista, ya que participó en algún partido de las primeras rondas con el Real Madrid.

El santiagués abandonaría Alemania para regresar a España y así ser cedido de nuevo a otro equipo. Esta vez jugaría una temporada con el Albacete Balompié, y con los manchegos jugaría 22 partidos rindiendo a un mejor nivel en Primera División, la cual abandonaría el conjunto albaceteño tras ocupar los puestos de descenso a la categoría de plata.

Rubén González también se vería en la misma división que el Albacete, ya que regresó al Castilla. Al final de la temporada 2005\2006 terminaría su vinculación con el Real Madrid y firmaría por el Racing de Santander para jugar de nuevo en la máxima categoría. En Santander encontraría la continuidad y se haría con la titularidad llegando a jugar 34 partidos de liga. Con el Racing acabaría décimo en la tabla clasificatoria y marcaría sus primeros goles en primera que fueron dos, ante el Mallorca y Villarreal y de forma consecutiva.

Al finalizar el campeonato 2006\2007, Rubén González recibiría una suculenta oferta para jugar en la liga turca, pero le convenció más el "proyecto casero" del Celta y decidió regresar a Galicia para jugar con el equipo vigués.

Sus inicios fueron ilusionantes, metiéndose en el bolsillo a la afición viguesa y jugando a un buen nivel sus primeros partidos, aunque su rendimiento fue decayendo paulatinamente y acabó siendo muy discutida su actuación en el conjunto celtiña.
Su primer partido se produjo en la primera jornada de la liga 2007\2008, frente al Córdoba en casa y con empate a uno final. Esa misma temporada materializó su primer tanto como celeste, fue en la jornada decimocuarta de liga ante el Gimnàstic de Tarragona, en un partido que finalizó también con empate a un gol. Esa misma temporada llegó a jugar 37 partidos, aunque el ambicioso proyecto de ascender a Primera se fue al garete ya desde el invierno.

Con el técnico Pepe Murcia contra las cuerdas y un Rubén más que cuestionado por su bajo rendimiento, la siguiente temporada fue aún peor, la afición cada vez criticaba más sus actitudes y aptitudes dentro del campo, además de tener asuntos extradeportivos que le llevaron a ser repudiado por la gente de Balaídos.

Rubén González saldría del Celta para jugar en diversos clubes y en diferentes ligas.

- En su última temporada jugó 33 partidos sin marcar goles y el capitán celeste no demostró interés alguno en el futuro del Celta, y eso le llevó a ser apartado incluso del equipo. En el verano de 2009 ficharía por el Real Mallorca, con el que volvería a jugar en la categoría de oro española.
Después pasaría por Osasuna, teniendo un ajetreado final de carrera jugando en Azerbaiyán y la Imdia para equipos como el FK Baku y Delhi Dynamos. Entre medias jugaría para el Real Zaragoza, participante de la Segunda División.

Su trayectoria deportiva acabaría en Vigo, aunque esta vez para militar en el modesto Coruxo, con el que daría sus últimos pasos como futbolista. Rubén González se retiró en 2017 dejando una experiencia de 118 partidos y 5 goles en Primera División.


¡FELIZ DÍA DA GALIZA A TODOS!

miércoles, 6 de mayo de 2020

De cerca: Yago Gandoy.



- En los últimos años no es muy común ver jugadores de la cantera del Deportivo con la selección española, pues es el Celta el que más valores ha declarado internacionales, especialmente en la última década.
Yago Gandoy Martínez es uno de los pocos que han seguido la estela de jugadores como Pablo Insua o Dani Iglesias. Fue llamado para ponerse a las órdenes de Santi Denia en 2015, con el que llegó a entrenar con la categoría juvenil de "La Rojita".

Pero lo más importante es que ya ha podido debutar para el primer equipo del Deportivo de La Coruña. Después de destacar en las secciones menores y con el filial, Yago a podido conocer la Segunda División.

Habrá que estar atentos a sus evoluciones, pues de momento es un chico que promete. Nacido el 13 de abril de 1999 en la mismísima A Coruña, ingresó siendo muy joven en el fútbol base del club herculino para formarse por sus diferentes secciones.
Su posición es la de mediocentro defensivo, aunque también puede jugar más adelantado. Tiene una buena zurda, un toque de balón muy preciso con el que maneja el balón a su antojo y sirve buenos pases a sus compañeros. Es el organizador del equipo, un todoterreno que abarca mucho campo y recupera bastantes balones.

Desde que ingresó en la cantera deportivista recibió una metódica formación, coincidiendo en las distintas categorías con otros talentos como Nico Manteiga, Francis Uzoho, Iago Parga y Javi Sandá, entre muchos otros.

Yago no tardaría en subir al Fabril, aunque lo haría progresivamente, pues todavía se hallaba en la categoría juvenil. Gustavo Munúa le concedería unos minutos en una visita al Cerceda, choque que terminaría con victoria de los blanquiazules por 2-3.
Al año siguiente, ya con fama internacional y con Tito Ramallo como encargado del banquillo, Gandoy tendría más opciones para conocer mejor la Segunda B. Participaría en 24 partidos y hasta celebraría su primer tanto en la categoría, la cual abandonaría el Fabril tras confirmarse su descenso al término del curso.

Gandoy seguiría contando para el filial directo de cara a la siguiente campaña, en la que se buscaría el retorno a la división de bronce con el joven mediocentro comandando la medular, quien pronto tendría sus primeras opciones con el primer equipo.

En alguna ocasión se ejercitaría bajo la supervisión de Anquela, quien no duraría mucho tiempo al cargo del primer equipo. Sin embargo tendría tiempo para probar a la nueva perla deportivista, a quien ya había visto con muy buenos ojos desde la preparación estival con los mayores.
El 21 de septiembre de 2019 tendría sus primeros minutos con el equipo profesional, que va cumpliendo con su segundo añito en el infierno desde que dejó la Primera División. Gandoy saldría desde el banquillo sustituyendo a Ager Aketxe, en un empate a cero frente al Cádiz en el Ramón de Carranza.

Pese al mal inicio de campaña del Deportivo, para el canterano no se acabarían las oportunidades, contando con otra aparición más bajo las órdenes de Luis César Sampedro, quien le alineó en la contundente derrota frente a Las Palmas (3-0).

Siendo uno de los jugadores más importantes del Fabril, Gandoy debutaría para el primer equipo.

- Aún tendría una nueva y última oportunidad antes de que el nuevo técnico fuera cesado, ya que la crisis deportiva exigía un nuevo cambio en el banquillo. Gandoy sería titular en el partido de Copa frente al modesto Illueca, en el que el Dépor saldría ganador por 0-2. Aquella sería su última oportunidad con el primer equipo.

Con la necesaria llegada de Fernando Vázquez al equipo, sería de vital importancia sacar al conjunto coruñés de los puestos de descenso a Segunda B, por lo que Yago acabaría sin tener minutos, centrándose más en el Fabril.

jueves, 30 de abril de 2020

De cerca: David Rochela.



- Sus inicios parecían hablarnos de una exitosa carrera compitiendo en las ligas más grandes y demostrando todo aquello que aprendió en su etapa formativa, que es cuando se dio a conocer con el Deportivo de La Coruña.
David Rochela Calvo brilló con las categorías menores de la selección española, especialmente con el equipo Sub-17, con el que conquistó el torneo europeo de Bélgica 2007 y rozó el título de la Copa del Mundo antes de que se coronase campeona la absoluta en el Mundial de Sudáfrica 2010.

Al menos pudo conocer la Primera División y la Segunda, pues también jugó para el Racing de Santander antes de emprender sus primeras aventuras por las competiciones exóticas, jugando en equipos israelíes y tailandeses.

Su posición es la de defensa central y juega actualmente para el Port Football Club tailandés. Nacido en As Pontes (A Coruña) el 19 de febrero de 1990, acabaría dejando sus estudios como fisioterapeuta para continuar con su carrera deportiva, en la que  al menos consigue mantenerse en activo pese a hacerlo en el extranjero.
Poco pude verle jugar. De su rendimiento como deportivista, puedo decir que le vi grandes condiciones físicas, un jugador que difícilmente se despista, mostrándose en cada jugada muy contundente.

Comenzó su carrera en las categorías inferiores del Deportivo de La Coruña, en cuyas secciones coincidió con otros futuros talentos como Álex Bergantiños, Fabricio, Juan Domínguez, Lassad y el guardameta Ian Mackay.

Se fue abriendo paso en el Fabril, donde fue entrenado por Tito Ramallo, quien le concedió la titularidad en la triste campaña en la que el equipo bajó a Tercera. Pero no sería tan mal año para el canterano, que venía de hacer un gran papel con la selección española y ya había entrenado en ocasiones con el primer equipo.
Miguel Ángel Lotina vería sus buenas condiciones, suficientes para contar con Rochela para el primer equipo. De esta manera, el técnico de Meñaka le haría debutar en un partido de Copa frente al Sevilla, que acabó con victoria deportivista por 0-1.

Y ese mismo curso llegaría también su debut en Primera División. El 24 de abril de 2010, Rochela contaría con toda una parte del partido ante el Valencia en la visita a Mestalla, aunque el joven defensor poco pudo hacer ante el dominio valencianista, que se adjudicó los tres positivos al vencer por 1-0.

Aún tendría más oportunidades en aquella campaña 2009\10, en la que formó en la zaga como titular ante rivales como Zaragoza, Osasuna o Mallorca. Al año siguiente tendría más apariciones con el primer equipo, en un mal año para recordar que terminó en descenso para la empresa herculina.
Rápidamente se volvió a Primera, aunque Rochela tampoco se haría con la titularidad en la categoría de plata. Cuando sería un buen momento para que David se asentase en la primera plantilla de José Luis Oltra, el de As Pontes acabaría marchándose al Racing de Santander. No volvería a jugar más para el Deportivo.

Con el equipo cántabro también compitió en Segunda División y, por desgracia, también viviría otro descenso. Entonces sería un buen momento para probar el el fútbol extranjero, así que decidió viajar hasta Israel  para incorporarse al Hapoel Tel Aviv, donde jugó cedido unos meses.

Al igual que Andrés Túñez, Rochela se ha acostumbrado perfectamente a la Thai League.

- Este talento "Made in Galiza" se acostumbraría a jugar en el fútbol foráneo. Tras desvincularse por completo del fútbol español, David cargó de nuevo el petate para irse esta vez hasta Tailandia para fichar por el Buriram United de cara al ejercicio 2013\14. En este equipo coincidiría con otro zaguero gallego, el ex-céltico Andrés Túñez.

Parece que a ambos futbolistas les ha seducido el fútbol oriental, ya que siguen ejerciendo sus respectivas carreras en equipos de la Thai League. Rochela juega actualmente para el Port F.C. Sus números en la Primera División española son de 6 partidos, mas quince en Segunda.

martes, 21 de abril de 2020

De cerca: Juan Domínguez.



- Tuvo unos inicios espectaculares con el Deportivo de La Coruña, después de hacer una gran labor en las categorías menores del club, cuyos frutos no tardarían en aparecer. Se desestimó su continuidad cuando el equipo atravesaba una grave crisis que acabaría llevándolo al descenso en 2017, justo cuando este centrocampista se hallaba cedido en el Mallorca.

Hace meses emprendió su primera aventura lejos del país, y actualmente se halla en el Sturm Graz, tras un breve tiempo jugando para el Reus. Juan Domínguez Lamas es uno de los últimos grandes productos de la cantera coruñesa, de la cual deberán salir más talentos por el bien de un Deportivo en delicada situación deportiva.

Juan Domínguez con el Sturm Graz austriaco.
- Juan nació el 8 de enero de 1990 en la localidad coruñesa de Puentedeume. Se trata de un centrocampista que actúa como pivote defensivo, aunque capacitado para actuar ligeramente más adelantado. Cuando lo hace, "Juando" demuestra que tiene gol, es un buen asistente y un buen conductor de juego.
En la localidad ferrolana de Narón tuvo sus primeros pasos en el mundo del deporte, destacando en el fútbol sala con el equipo de O Freixo, hasta que entró a formar parte del Narón Balompé, donde tuvo sus primeros pasos en el fútbol once.
Destacaría jugando para la selección gallega junto a Thiago Alcántara, progresando posteriormente en la modalidad descubierta con las categorías menores del Narón, de donde pasaría a formar parte de la cantera deportivista a partir de 2004.
Ya destacaba en las secciones menores de la selección española cuando en la factoría de Abegondo avisaban sobre su talento, el cual pasearía hasta empezar a entrenar con el Fabril. Antes ya habría entrado en alguna convocatoria del primer equipo a las órdenes de Joaquín Caparrós. Fue el técnico andaluz quien aseguró la calidad del joven centrocampista que, a lo largo de la campaña 2007\08 comenzaría a trabajar para el equipo filial, con Tito Ramallo.

En el Fabril coincidiría con otros destacados juveniles como el meta Fabricio, Laure, Álex Bergantiños o Iván Carril. Contaría con cuatro apariciones en la Segunda División B, en la que iría quemando etapas hasta debutar para el primer equipo.

Domínguez se acostumbraría a realizar la pretemporada con el equipo de mayores, su talento no había pasado desapercibido para nadie y, con la era del "Superdepor" finalizada, tendría serias opciones para debutar de forma oficial.
Sería Miguel Ángel Lotina quien le ofrecería la posibilidad de hacer realidad su sueño. El de Meñaka le concedería la titularidad el 13 de diciembre de 2009, en una visita al campo del Almería que acabó con empate a uno.

A lo largo del curso 2009\10 contaría con más oportunidades, completando el ejercicio 2009\10 con trece apariciones ligueras y los dos partidos de la Copa del Rey ante el Sevilla. Juando ya era oficialmente miembro del primer equipo.

Poco a poco se iría asentando en la plantilla, aunque el descenso del club en la campaña 2010\11 convertiría un gran año en una auténtica pesadilla para el de Narón, que ya en Segunda División pasaría a ser un importante elemento de la línea de medios.
Ayudó a que el Dépor regresase rápidamente al Primera, teniendo magníficas actuaciones y cumpliendo con el rol de la titularidad a las órdenes de José Luis Oltra. Juan Domínguez fue una pieza fundamental de cara a aquel ascenso, con 4 tantos en 35 apariciones en la categoría de plata.

Durante el siguiente curso demostraría un gran crecimiento deportivo, participando en bastantes partidos y celebrando su primer gol en la máxima categoría, el que le hizo al Celta para empatar un derbi en Balaídos el 27 de octubre de 2012.

Lamentablemente viviría un nuevo descenso, aunque se retornaría a Primera una vez más por la vía rápida. Aún le quedarían al centrocampista un par de años más compitiendo en la élite, aunque durante la campaña 2015\16, y con Víctor Sánchez del Amo en el banquillo, iría cayéndose de la titularidad.

Juan Domínguez participó con el Deportivo en 84 partidos de Primera División. 

- Juan se quedaría sin sitio en la plantilla del conjunto herculino, marchándose cedido al Mallorca de cara a la siguiente temporada. Con el equipo balear competiría en Segunda, a medida que el Deportivo iba cayendo a la misma división, en la que el de Narón ya no volvería a representar más desde entonces.

Su siguiente destino sería el Reus, para el que también jugó en la categoría de plata, antes de marcharse a Austria para fichar por el Sturm Graz, donde se halla actualmente. Los números de Juan Domínguez en Primera División son de 84 partidos y un par de anotaciones.

sábado, 18 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Aretio?



- A finales del mes de Julio de 1943, el R.C. Celta realizaba sus dos primeros fichajes de cara a la temporada 43\44: Juan Rodríguez Aretio y Manuel Fernández "Pahiño", Dos jóvenes que venían despuntando en el fútbol regional gallego y que con el tiempo se convertirían en figuras destacadas del equipo. El técnico Baltasar Albéniz no tardaría en ofrecerles la posibilidad de debutar en competición oficial con el Celta de Vigo.

Nacido el 10 de julio de 1922 en Ferrol  (A Coruña), vivió la época más dorada del Celta en Primera División, formando parte de una brillante generación de futbolistas a las órdenes del entrenador Ricardo Zamora, otrora gran guardameta.
Aretio  debutaría el 10 de octubre de 1943 contra el Espanyol, en la vieja Carretera de Sarriá. El conjunto gallego sacaría un empate de su visita a Barcelona (1-1), y Aretio ya comenzaría a participar en la zona de ataque céltica, que aquel día la formaría junto a Roig, Foro, Pahiño y Ardévol, siendo el último el autor del tanto celeste.

- Ese mismo año marcaría su primer tanto con la zamarra celeste, el cual llegaría en la novena jornada ante el Valencia C.F. No serviría para mucho aquel gol, pues los valencianos acabarían ganando por 1-2 en su visita a Balaídos. En aquella misma campaña vería puerta en dos ocasiones más, ambas ante el Sevilla, en un disputadísimo partido con 4-3 para el conjunto andaluz.
No estarían mal sus inicios en el Real Club Celta, pues a pesar de su juventud (21 años), acabaría concursando en 17 partidos de liga, formando delantera habitualmente con los Roig, Pahiño, Mundo y Venancio. La mala noticia fue que el equipo acabaría perdiendo la categoría al final de la campaña, aunque la estadía del club vigués no sería muy duradera, puesto que se logaría  el ascenso tras un año en la Segunda División española. Aretio sería uno de los hombres más destacados en aquella temporada en el infierno, pues realizaría 14 goles y cuajaría una excepcional actuación junto a sus compañeros de ataque. Aquella escuadra de ataque tan espectacular sería bautizada como "La Delantera Elécrica", y el Celta comenzaría a ponerse de moda.

El papel de Aretio en el Celta comenzaría a ser cada vez más necesario. El ferrolano era un fino anterior de los que ya no quedan, un peligroso atacante que en 1946 encontraría el socio perfecto para brindar grandes tardes de fútbol en el estadio de Balaídos, Miguel Muñoz.

Aquellos jugadores formaron un ataque antológico en la temporada 1947\48, llegando a quedar clasificados en cuarto lugar al final de la liga y disputando la final de la Copa de España en 1948, en la que los célticos alcanzaron una gran fama tras quedar subcampeones del torneo. Bajo la dirección de Ricardo Zamora desde el banquillo, Aretio y sus aliados de embate hicieron maravillas en aquellos tiempos en los que lo más importante era crear espectáculo de cara al gol.

Podríamos estar hablando de uno de los mejores interiores de la historia del fútbol español. Aretio era un peligroso atacante con una potente pierna izquierda que realizaba jugadas impensables, algo que no pasaría desapercibido para los grandes equipos de la liga española.

De esta manera , el fino interior ferrolano acabaría fichando por el F.C. Barcelona en el verano de 1949 , pues sus 12 goles en el curso anterior con el Celta fueron suficiente razón como para hacerse con sus servicios. Pero no sería feliz en la Ciudad Condal. Aretio formaría parte de aquel Barça compuesto por jugadores como Basora, Ramallets, Calvet, Nicolau o los Gonzalvo, pero tendría una actuación bastante discreta y acabaría fichando por el Real Murcia y el Sporting de Gijón, pasando dos temporadas en el conjunto asturiano, hasta la campaña 1952\53.

Juan regresaría a Vigo en el mes de Noviembre de 1953. Ya no se encontraría a aquellos socios de ataque que a punto estuvieron de alzarse con el primer título en la historia céltica. Ahora debería luchar por el simple objetivo de sobrevivir en Primera, algo que no resultó tan sencillo como anteriormente.

Aretio sólo participaría en seis partidos de aquella campaña 53\54, en la que coincidió también por última vez con el técnico Zamora. En esa media docena de partidos nos dejaría sus últimos goles para el recuerdo.

Tras sus inicios en el Celta, Aretio jugó para Real Murcia, Sporting y Barcelona.

- Tras colgar las botas como futbolista no rompería definitivamente su relación con el Celta de Vigo, pues posteriormente sería secretario técnico e incluso llegaría a dirigir el equipo como entrenador. Sobre la última faceta podréis saber más en Fame Celeste.

El 24 de septiembre de 1973 fallecería Juan Rodríguez Aretio de un terrible cáncer de pulmón. Se marcharía uno de los hombres más importantes de la historia del R.C. Celta, un estandarte de la antigua vanguardia viguesa, uno de los mejores interiores que tuvo el equipo olívico en sus filas.
En los primeros días del mes de octubre del mismo año en que pereció Aretio se constituyó una comisión para su merecido homenaje. Se organizó un partido amistoso con el fin de recaudar unos beneficios para la viuda del jugador y sus hijos. Fue un bonito homenaje que reunió a importantes figuras del fútbol gallego y también de ámbito nacional y Aretio fue honrado como bien merecía.

jueves, 16 de abril de 2020

De cerca: Ian Mackay.



- Entiendo que su nombre podría dar falsas pistas sobre su procedencia, como si fuésemos a tratar sobre otro oriundo del fútbol gallego. Nada más lejos de la realidad, ya que Ian Mackay Abad nació en A Coruña el 14 de julio de 1986.
Ese nombre tan británico se debe a que su padre era un capitán de barco escocés, que en una parada en la costa coruñesa conocería a su madre, con la que entablaría una relación de la que saldría este guardameta que a punto estuvo de debutar con el "Superdepor".

Una luxación de codo impediría que Ian se sirviese de su ciudadanía escocesa para representar a la selección nacional cuando estaba a punto de jugar su primer partido. Aquel estreno internacional nunca llegaría.

Con una extensa trayectoria a nivel de clubes, Mackay nunca llegó a competir en la Primera División española. Siempre jugó en equipos españoles, pero casi toda su carrera ha transcurrido en clubes de la categoría de bronce.
Criado en A Coruña, sus inicios comienzan a tomar forma en la cantera del Deportivo de La Coruña, justo cuando se vivían los mejores tiempos del club. Aún sin debutar con el equipo filial, el joven arquero se marcharía cedido a otros equipos para adquirir experiencia en competiciones.

De modo que en 2006 ficharía por el Ceuta, equipo con el que debutaría en la Segunda B española y para el que jugaría en tres ocasiones. En resto del curso 2006\07 lo cumpliría jugando en el mism nivel con Universidad de Oviedo.

Retornó a la ciudad herculina convencido de tener mayor protagonismo en el Fabril. Mackay trabajaría duro para que Tito Ramallo le tuviese en cuenta, sin embargo nunca dispondría de la más mínima opción.
Ian, que había contado para diferentes amistosos con el primer equipo deportivista, siempre fue considerado como la gran promesa bajo palos, pero el canterano tendría que conformarse con pretemporadas y algunos entrenamientos a las órdenes de entrenadores como Joaquín Caparrós o Miguel Ángel Lotina.

Quizás decepcionado por su falta de oportunidades con el club de su ciudad, Ian Mackay se buscaría la vida en otros equipos, tratando de ganar más experiencia en la categoría de bronce con equipos como el Vecindario, Ciudad de Santiago y la Ponferradina.

Se podría decir que con el conjunto de El Bierzo disfrutaría de sus mejores años como futbolista, o por lo menos fue el punto de su carrera en el que alcanzó su meta de aspiraciones, ya que tras jugar en Segunda B a lo largo del curso 2009\10, el meta coruñés fue protagonista en el ascenso del equipo a la división de plata.
Mackay se mantuvo como primera opción de la portería con José Carlos Granero, quien le permitiría debutar en Segunda el 28 de agosto de 2010. Fue en un partido celebrado en El Toralín frente al Huesca, el cual se resolvió con empate a cero.

Mackay se mantuvo en la titularidad durante gran parte de aquella campaña 2010\11, participando en gran parte de los partidos del campeonato en una aciaga temporada en la que habría que lamentar el descenso del equipo leonés.

Durante sus años en el Deportivo, Ian Mackay conseguiría jugar amistosos con el primer equipo.

- Y tras ese descenso, el joven meta coruñés se marcharía al Sabadell para no dar un paso atrás jugando en el tercer nivel, sin embargo apenas tendría minutos en sus últimos pasos por Segunda División, yéndose del club catalán en 2012 para fichar por el Atlético Baleares. A partir de entonces se inicia un largo vagar por la categoría de bronce jugando para distintos equipos de la geografía española.

Ian Mackay volvería a Galicia para jugar en el Racing de Ferrol durante cinco temporadas, abandonando el equipo de su ciudad tras descender a Tercera para luego militar en el Real Murcia y otra vez en el Sabadell, donde se halla ahora.

jueves, 9 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Amancio Amaro?



- Hubo buenos tiempos para el fútbol gallego, cuando entre los años cuarenta y cincuenta surgían auténticos talentos del balompié como fue el caso de hombres como Manuel Fernández Pahiño, Manuel Hermidita, Juan Vázquez, Luis Suárez y nuestro protagonista de hoy: Amancio Amaro Varela.
Estuvo a punto de conquistar el Balón de Oro cuando Suárez (ganador de la edición 1961) lo volvió a rozar en 1964. Amancio se tendría que conformar con el ejemplar de bronce, mientras que el escocés Denis Law se llevaba el más preciado galardón.

No es para menos la gran fama de este legendario delantero, campeón de Europa con el Madrid (1966) y con la selección de España, con la obtención de su primer título internacional en la Eurocopa de España 1964.

Amancio y Luis Suárez como deportivistas.
- Salió del Deportivo de La Coruña, de una fábrica de puros talentos de aquella época cuya cosecha comenzaría a obtener sus frutos por aquellos tiempos. De allí saldría el señor Amaro, un delantero casado con el gol que a lo largo de su carrera se llevaría tres "Trofeos Pichichi" como máximo goleador de la Liga Española, uno de ellos con el Dépor y otros dos con el Real Madrid.
Aquel al que apodarían "El Brujo" a lo largo de su exitosa carrera, nació un buen día en la ciudad de A Coruña, el 17 de octubre de 1939. Dicen que se le vio dar sus primeras patadas al cuero en el Victoria Club de Fútbol, un equipo modesto en el que destacó a mediados de los cincuenta, cuando su amigo Suárez ya triunfaba en el Deportivo. Pero al equipo herculino también llegaría Amancio, quien tras ser visto brillando en torneos regionales, pasaría a formar parte de un Deportivo que se hallaba en Segunda a finales de los cincuenta. De hecho, y aunque suene increíble, aquel equipo no llegaría a jugar en Primera con Amancio en sus filas. Sin embargo sí ayudaría al retorno del equipo a la categoría máxima, ascendiendo con cierto éxito mientras él se llevaba el trofeo de máximo goleador en la campaña 1961\62.

Fue entonces cuando el Real Madrid se fijó en su futura estrella, un jugador que se privaría de debutar en Primera con el equipo de su ciudad para hacerlo con uno de los clubes más competitivos de Europa por aquella época.

La carrera del delantero gallego cambiaría de golpe y porrazo, pasando de partirse la cara en la categoría de plata a triunfar junto a grandes futbolistas como Paco Gento, Ferenc Puskás y Di Stéfano, quienes jugaban a las órdenes de Miguel Muñoz, otro destacado futbolista español de su época.
A partir de entonces, Amancio Amaro ya no jugaría para otro equipo, pasando casi tres lustros en la entidad madridista, con la que cosecharía muchos títulos, tanto a nivel personal como en el colectivo.

Debutaría en Primera División ya como titular, tras haber tenido sus primeros minutos de blanco en un partido de competición europea frente al Anderlecht. El 16 de septiembre de 1962, el coruñés debutaría en casa del Real Betis haciendo su primer gol en la élite, colaborando en una contundente victoria merengue por 2-5.

Aquel sería el primer gol de muchos a lo largo de su carrera, en una campaña 62\63 que se cerraría con el título de Liga para su Real Madrid, para el que celebró 14 tantos en 28 partidos, sus primeros con la elástica albina.
Repetiría el título liguero en ocho ocasiones más, un codiciado trofeo nacional que se vería eclipsado por la obtención de la copa europea de clubes en 1966. A estos títulos les acompañarían otros tres de la Copa del Generalísimo, en una época considerada como la más dorada en toda la historia del club de Chamartín.

En cuanto a sus logros personales, Amancio se quedaría a nada de lograr el Balón de Oro en 1964, galardón del que sí puede presumir su compañero Luis Suárez. Lo que nadie le podría arrebatar son sus únicos ejemplares como "Pichichi" de la Primera División, los dos que consiguió como madridista en las campañas 1968\69 y 1969\70.

Además del Balón de Bronce, Amancio se llevó dos Trofeos Pichichi como jugador del R. Madrid.

- Pocos son los futbolistas pueden presumir de tal palmarés, y es por ello que Amancio Amaro siempre fue considerado como uno de los mejores futbolistas españoles que han pasado por el Real Madrid, club al que representó entre 1962 y 1976, hasta que sus piernas le dijeron que se acabaría la estelar función del atacante coruñés.

En total, Amancio disputó 344 partidos en Primera División en los que marcó 119 goles. A todo esto hay que añadirle su brillante currículum internacional, representando a la selección española en 42 ocasiones para celebrar 11 goles.
Pero si algo se debe destacar de su trayectoria a nivel de selecciones, es la Eurocopa que conquistó en 1964 junto a otras leyendas del fútbol español como Ignacio Zoco, José Ángel Iribar, Marcelino, Lapetra y el ya citado Luis Suárez, todos ellos a las órdenes del ilustre José Villalonga.

lunes, 6 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Juan Vázquez?



- Extremo zurdo de pequeña estatura, habilidoso y muy veloz, de ahí a que se ganara el apodo de "La Flecha Ferrolana". Vázquez comenzó a jugar en el Club Ferrol de su ciudad natal (14 de Julio de 1912). El Racing de Ferrol no tardaría en echarle el ojo, incorporándolo al equipo en el curso 1934\35, la campaña del estreno del conjunto verde en Segunda División, con el que quedó máximo realizador del campeonato súper-regional, algo que no serviría para eludir el descenso.

El cuadro verde, sumido en una profunda crisis, no tuvo más remedio que dejarlo marchar al Deportivo de La Coruña en la campaña 35\36, con el que ganaría una Copa Galicia. Tras su breve estadía en el conjunto herculino, Vázquez recaló en el conjunto de la Aviación Nacional dada su condición militar. La fusión del Aviación Nacional y el Athletic de Madrid hace que el extremo departamental se vea enrolado en el joven club colchonero.

Juan Vázquez como deportivista.
- Juan Vázquez Tenreiro ganaría dos ligas con el club de Manzanares, debutando en Primera División el 3 de diciembre de de 1939 ante el Athletic de Bilbao en San Mamés, donde vencieron los madrileños por 1-3.
Tras ocho temporadas en el club rojiblanco, el Real Club Celta logra hacerse con sus derechos federativos. A su llegada a Vigo, Juanito nunca pudo imaginar la increíble página que iban a escribir los jugadores célticos en la historia del club.
El entonces técnico del Celta, Ricardo Zamora, hizo debutar a Juanito el 21 de septiembre de 1947 en la primera jornada de la máxima categoría. Curiosamente su debut volvería a ser contra el Athletic de Bilbao, aunque esta vez en Vigo, en un fenomenal partido que acabaría con 5-1 para los gallegos, siendo " La Flecha Ferrolana" autor de uno de los cinco goles.

Ese primer partido de liga sería el augurio de una gran temporada de los muchachos de Zamora. Los Pahiño, Retamar, Hermidita, Miguel Muñoz, Aretio y el gran Juanito, interpretaron una gran actuación en ese campeonato de liga 47\48. Un gran portero como Simón, una buena defensa, un centro del campo de lujo y un ataque devastador, hicieron que España entera se rindiera ante el poderío ofensivo de los llamados "Diablos Azules", como les llamaban en aquella época.

Y no era para menos, ya que este sorprendente Celta era capaz de golear hasta a los equipos más grandes de la élite del fútbol español, como al Espanyol (4-0), real Madrid (4-1), Valencia (5-2) o al mismo Atlético de Madrid, que también sucumbirían en Balaídos, (4-1).

Aunque otrora era fácil encajar muchos goles, ya que los esquemas se centraban en un mayor ataque formado por cinco hombres descuidando así la corta zaga defensiva de dos o tres hombres, lo que daba lugar a un mayor espectáculo -y no a lo que estamos acostumbrados a ver hoy-, con defensas y líneas de medios muy pobladas que restan el protagonismo a la musa de este deporte, el gol.

El conjunto celtiña acabaría clasificado como cuarto en aquella temporada, habiendo jugado Vázquez 22 partidos en los que anotó tres goles. Pero ahí no remataría la faena, puesto que "Los Diablos Azules" alcanzarían la final de la Copa de España, que se disputaría en Madrid, en el estadio de Chamartín.
El Celta caería con honor y gallardía en aquella accidentada final ante el Sevilla, que se llevaría el partido por 4-1. Juanito sería uno de los pocos hombres que jugaría aquella final y la acabaría, eso sí , destrozado como el resto de sus compañeros por el esfuerzo físico que supuso jugar con ocho hombres en el campo a cuenta de ciertas lesiones y la expulsión de Pahiño.

Fue una admirable temporada de la escuadra celeste, cuartos en liga y subcampeones de Copa. Sin duda fue el mejor año de historia del Real Club Celta, que no fue premiado con el título que merecía.

Las siguientes campañas no fueron tan buenas como aquella. Es más, incluso el equipo tuvo que luchar por no descender a la Segunda División, aunque lo que no se vería afectado, sería el rendimiento del rápido extremo ferrolano, que a pesar de su veteranía, rendía y sudaba la camiseta como el que más, haciendo goles y participando en un buen número de partidos.

A Juan Vázquez -ex-jugador de varios equipos gallegos- se le conocía como "La Flecha Ferrolana".

- La casta y el pundonor de Juanito Vázquez era admirable, abandonó el Celta en la campaña 1950\51 a los 38 años de edad, colgando las botas tras hacer una increíble campaña en la que marcó 14 tantos, algo realmente loable.

Después de dedicarse cuatro años de su extensa carrera a defender el escudo del Celta, logrando un cómputo global de 94 partidos y 30 goles, Juanito abandona Vigo y emprende una nueva carrera como entrenador, en la que se encargaría de dirigir varios equipos gallegos.
Por si alguien no lo sabe, Juan Vázquez era abuelo del afamado presentador de televisión Jesús Vázquez. Su abuelo falleció de un infarto aún trabajando aún en los banquillos, el 14 de abril de 1957.

martes, 31 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Ramón Allegue "Padrón"?



- Muchos han sido los guardametas que han jugado en el Celta a lo largo de su historia, y Ramón Allegue Martínez, más conocido como "Padrón" es uno de los más emblemáticos que ha habido jamás.

Ramón nació en la localidad coruñesa de A Pobra do Caramiñal ( 24 de enero de 1935), donde se había trasladado su familia tras abandonar su casa de Padrón. De ahí su sobrenombre, aunque también le llamasen  "El Tigre". Siendo un niño vivió la muerte de su padre y la entereza de su hermano Antonio a la hora de suplir su vacío. Lo idolatró como se merece un hermano mayor que hace de padre en el momento oportuno, que además compartió con el la pasión por el Celta. De su hermano aprendió a defenderse, a ser justo y a ser amigo de sus amigos; y de su mano también acudió a Vigo en 1950 para presenciar un fascinante Celta-Deportivo.

- El viaje fue inolvidable. El ambiente del estadio aún lo recuerda. Lamentablemente perdió el Celta, y Antonio lloró. Cuenta el propio Padrón con la voz quebrada que no pudo consolar a su hermano mayor ante la impresión de verlo tan vulnerable, y además porque no entraba en su función de hijo; pero cuando empezaban a asomar sus lágrimas juró a sí mismo ante el abatimiento general: "Cuando sea grande voy a ser portero del Celta, y Antonio no volverá a llorar en la vida...".
Padrón era un portero visceral, apasionado y vehemente; intuitivo, felino, y fuerte como un roble. De arriesgadas salidas y buena colocación bajo palos, es cuando se comenzó aganar el apodo de "el Tigre". Cuando se negó a ir al Barcelona a cambio de medio millón y medio de pesetas y una lista de jugadores para que el Celta eligiese seis, en el propio club, debieron maldecir enormemente los sentimientos del bueno de Padrón por el Celta de Vigo, el equipo de sus amores. Pero al rechazar una ficha anual de cuatrocientas cincuenta mil pesetas, superior a la del mismísimo Luis Suárez, porque "mi única ilusión era jugar en el Celta". 

Comprendieron que era un chico hecho de una pasta especial. En su decisión primó un sentimiento en desuso, una pasión que hoy ya no existe, pero también jugando bajo la presión de que Antonio llorase otra vez.
Comenzó jugando en el equipo de su pueblo, pasando al Cambados más tarde y luego al Celta, que lo cedió al Casablanca, y que a su vez lo cedió al Turista, regresando otra vez al Celta para debutar con el primer equipo en la temporada 1954\55.

En la temporada 54\55, con el equipo en Primera, y con la competencia de Adauto Iglesias y Dauder, sólo tuvo una oportunidad para defender la portería del R.C. Celta. Ocurriría el 13 de Febrero de 1955, contra el Hércules en Alicante, cuando sustituyó a Adauto en el minuto 21 de la segunda mitad. Diez minutos después, el uruguayo Rodríguez le marcaba su primer gol como meta del Celta. El partido terminó con 2-1 favorable al cuadro alicantino.

La temporada siguiente, Dauder se va al Xerez y Padrón adquiere un poco más de protagonismo llegando a completar 19 partidos. En los siguientes cursos se alternó la titularidad con Adauto, jugando un buen número de partidos por campaña.

La temporada 1958\59 será de infausto recuerdo para el Celta y Padrón. El equipo desciende a Segunda tras quedar colista, y Ramón vive su día más negro de su carrera deportiva un 4 del primer mes de 1959, cuando encaja 9 goles en Bilbao frente al Athletic. Los Mauri, Piru Gaínza, Uribe, Artetxe y Merodio se recrearon a gusto, introduciendo balones sin cesar ante el marco vulnerable del bueno de Padrón, que nada pudo hacer ante tan poderoso ataque. Aquel partido fue el preludio de un descenso que estaba cada vez más cerca.

Con el Celta en Segunda, "el Tigre" permanecería hasta la temporada 1961\62, y siempre jugando en la división de plata, una categoría en la que el club se vería durante mucho tiempo. En la temporada 63\64 ficharía por el Deportivo de La Coruña, siendo su primera gran actuación el partido frente al Benfica con la conquista del Trofeo Teresa Herrera.

De jugar al fútbol, Ramón Allegue "Padrón" pasaría a ser un empresario y un aficionado a la lectura.

- Durante los partidos de liga tendría actuaciones muy meritorias. En A Coruña regentó durante un tiempo un establecimiento de material deportivo a medias con su compañero Veloso. Cabe decir que Padrón es un experto historiador sobre el balompié, y en especial del Celta.

Después desarrollaría su nueva faceta como escritor. Entre finales de los noventa y principios del 200 , escribió un libro sobre la Costa da Morte llamada "Mar Tenebroso". También es el autor de un libro sobre el Apóstol Santiago. Posteriormente regresaría a Vigo para vivir en su barrio de siempre, Coia.

viernes, 27 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Antonio Ameijenda?



- No es un oriundo gallego, pero podría haberlo sido, ya que aterrizó al otro lado del charco cuando tenía seis meses de vida. Afincado a día de hoy en el barrio de San Telmo (Buenos Aires), sigue en ese país hermano que le enseñó lo básico sobre el fútbol para acabar triunfando lejos de su España natal.

Casi todo se lo debe a Argentina, puesto que por su país solo pasó para probar suerte en el Salamanca, así como también lo intentó en Francia. Es una leyenda del San Lorenzo de Almagro, aquel al que muchos apodaban cariñosamente "el Tano" por sus orígenes gallegos, escondidos por un claro y lógico acento argentino.
A lo largo de su carrera también jugó para Estudiantes de la Plata, Gimnasia y Esgrima y Huracán. No fue internacional, ni por la selección española ni con la albiceleste, aunque se ganó un gran prestigio como futbolista.

Ameijenda como jugador del Salamanca.
- Antonio García Ameijenda nació el 10 de febrero de 1948 en Cabanas (A Coruña). Apenas duró un suspiro su estancia en la Galicia natal, ya que su familia padeció las consecuencias del franquismo, por lo que su madre y su abuela optaron por abandonar un país en crisis para huir de la miseria en aquellos tiempos oscuros para todos los ciudadanos gallegos.
Finales de los años cuarenta. La familia García Ameijenda aterrizaría en Argentina para buscarse un futuro mejor. Antonio fue creciendo en Buenos Aires, correteando junto a otros chavales detrás de un balón, de goma, cuero, trapos o lo que se terciase. Campos de fútbol siempre tenían para pasar el rato, y así es como Antonio fue configurándose como un gran centrocampista con orientación atacante, desarrollando imaginación y talento en aquellos tiempos en los que para algunos no había televisor.
La familia tenía que trabajar para que no faltase comida en la mesa, y al joven Ameijenda le tocaría arrimar el hombro hasta que un buen día se dio cuenta de que podía vivir de ello, y se dijo a sí mismo: "¡Voy a ser futbolista!".

El San Lorenzo tocó su puerta, y un Antonio que se hallaba como pluriempleado pudo centrarse únicamente en su pasión para sobrevivir y al mismo tiempo cumplir sus sueños con uno de los mejores equipos que tuvo el San Lorenzo a lo largo de su historia.

Dejó todo para ser futbolista y se enroló en las filas del San Lorenzo de Almagro. A partir de entonces cambiaría su vida, destacando dentro de un plantel de ensueño al que muchos apodaban "La Computadora", por su estilo de juego.
Aquel también denominado "Ciclón", conquistaría cuatro campeonatos nacionales, para figurar en la historia como uno de los jugadores del conjunto bonaerense capaz de acumular un mayor número de títulos, junto a otros talentos como Irusta, Villar o Cocco.

Su primera etapa en la entidad de Boedo duraría ocho años, antes de tomar la decisión de volver a cruzar el charco para plantarse en Francia y así fichar por el Red Star parisino, donde estuvo muy poco tiempo.

Aprovechando la cercanía, Ameijenda pensaría en jugar en España, aunque finalmente volvería a Argentina para volver a defender a San Lorenzo en una segunda y última etapa. Tras representar también a Estudiantes de La Plata a mediados de los setenta, "El Tano" retornaría a su España natal.

No fichó por un Madrid o un Barça, aunque sí por un Salamanca que se hallaba entre los grandes de la Liga Española. Se pudo a las órdenes de José Luis García Traid, un técnico maño que apostaría por su talento.
Debutó en la categoría máxima el 7 de septiembre de 1975, en un partido en el que dio la victoria a su equipo ante el Athletic de Bilbao, merced a un acierto desde los once metros. Fue el único tanto de la campaña 1975\76, al que le seguirían otros seis goles en sus tres años con el conjunto charro.

Antonio Ameijenda participaría en un total de 62 encuentros de la Liga Española, abandonando la disciplina de El Helmántico para volver a su país de adopción, donde encontraría acomodo en el Club Huracán.

Ameijenda fue leyenda en el San Lorenzo de Almagro (tercero agachado por la derecha).

- Para el equipo de Parque Patricios jugaría durante unos meses, hasta que se fue al Gimnasia y Esgrima para terminar con su carrera deportiva en 1979, ya saciado de una carrera deportiva plena de éxitos con el San Lorenzo, el equipo que marcó sus primeros pasos como futbolista y en el que se convirtió en leyenda.

Posteriormente ejerció como asistente técnico, siempre cerca de ese aroma a césped del que nunca se quiere alejar un buen futbolero. Antonio García Ameijenda lo es, aunque más en Argentina que en su Galicia natal. Es curioso que nunca jugó para algún equipo de su tierra.

De cerca: Facundo Pellistri.

- Tuvimos la ocasión de verle en la Liga Española hasta hace muy poco, jugando para un Deportivo Alavés que descendió al final de la campaña...