lunes, 9 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Madriles?



- Gran portero de los años cincuenta y sesenta que llegó a jugar 63 partidos en Primera División. Padeció cuatro descensos con Jaén, Sporting de Gijón, Oviedo y Deportivo de La Coruña, y finalizó su carrera tras jugar para Racing de Ferrol y Avilés.

Se llamaba Rogelio Rodríguez Milo, aunque todos le conocían como "Madriles". Nació el 22 de noviembre de 1934 en Monforte de Lemos (Lugo). Dio sus primeros pasos en el Colegio de Huérfanos Ferreviarios, en Madrid. Por ello, cuando retornó a su Galicia natal algunos ya le apodaban "Madriles".
Entonces comenzó a jugar para la Ourensana, donde ya se le veían maneras de excelente guardameta, un chico con reflejos, ágil y seguro que pronto se daría a conocer en la élite del balompié nacional.

Y lo consiguió con el Deportivo, club por el que fichó cuando tuvo que cumplir con el Servicio Militar en la ciudad herculina. Allí, a las órdenes de Ángel Zubieta, y posteriormente de Villalonga, jugaría sus primeros partidos en Primera División.

Debutó para el conjunto coruñés el 13 de enero de 1957. Actuaba como suplente de Otero, pero una baja inesperada le permitiría estrenarse ante Las Palmas, en una visita del equipo canarión al estadio de Riazor.
No tuvo su tarde. El meta lucense encajaría los dos goles que le darían la victoria a los isleños por 1-2. En aquel curso 1956\57 aún tendría varias apariciones más, una en Liga ante el Athletic de Bilbao y otras tres en Copa ante Real Sociedad y Jaén.

Precisamente al conjunto andaluz se iría tras el descenso del Deportivo a Segunda. La misma suerte correría con la escuadra jienense, que perdería la categoría pese a que contó con los útiles servicios de Madriles en 19 ocasiones.

También bajaría a Segunda con el Sporting de Gijón, su siguiente destino a finales de los cincuenta. Pero allí permanecería unos años más, incluso hasta el punto de asentarse en tierras asturianas pese a no contar con la titularidad dentro del plantel rojiblanco.
En sus tres siguientes campañas compitiendo en la categoría de plata, Rogelio jugaría un total de 28 partidos sin poder ayudar al Sporting en su intentona por retornar a la máxima categoría. Sin moverse de la comunidad asturiana, Madriles se incorporaría al Real Oviedo en el verano de 1952.

Otra vez volvería a jugar en la élite, al lado de jugadores de reconocido talento como Rafael Alarcia, Sánchez Lage, Datzira, Girón y Toni Cuervo. Su mejor año como carbayón fue el segundo, en el que llegó a intervenir en 17 partidos de Liga llegando a sentar a su compañero Alarcia en el banquillo.

En su último año como oviedista estuvo relegado al banquillo, razón por la que el meta monfortino acabaría abandonando el club de Carlos Tartiere para posteriormente fichar por el Racing de Ferrol.
Tampoco gozaría de protagonismo en la entidad ferrolana, donde apenas contó para Saturnino Grech ante la competencia de arqueros como Zumalabe o Bezu. En su único año en el equipo de A Malata, Madriles no disputaría ni un partido oficial.

Madriles llegó a disputar 63 partidos en la Primera División española. 

- Tras abandonar el Racing ficharía por el Avilés, equipo con el que afrontaría sus últimos años como deportista. Se retiró a finales de los sesenta para ejercer como profesor de Educación Física en el Instituto de Bachillerato de La Calzada.

Regentó un comercio de material deportivo de gran éxito, la primera tienda deportiva de Gijón, donde Madriles se había asentado. También fue socio del ex-sportinguista Meliá, a quien le unía una gran amistad. Rogelio Rodríguez Milo falleció en Gijón en la madrugada del 7 de septiembre de 2015, tras un dificultoso proceso oncológico.

sábado, 7 de marzo de 2020

De cerca: Sergio Carreira.



- Como viene siendo en los últimos años, el Celta nos va descubriendo nuevos talentos del fútbol gallego que acaban debutando con el primer equipo. Ese es el caso de Sergio Carreira Vilariño, un carrilero diestro que tuvo minutos en la competición de Copa frente al humilde Peña Azagresa. También ha entrado en más de una convocatoria de la presente campaña 2019\20.

Sergio nació en Vigo (Pontevedra) el 13 de octubre de 2000. Actualmente juega como lateral derecho defensivo, aunque en sus inicios actuaba como extremo, posición en la que ya ha demostrar tener bastante calidad.
Sin embargo es uno de esos casos similares al de Jonny Otto Castro, pues la polivalencia está de moda y ahí es donde se nota el magnífico trabajo de la cantera en el fútbol moderno. Este alero de banda derecha es un jugador de casta, técnico, habilidoso con el balón en los pies y muy tenaz.

Tuvo sus inicios en la cantera del Coruxo Fútbol Club. Allí comenzó a los cinco años ocupando puestos atacantes, bien como extremo derecho o como mediapunta. Es entonces cuando empezó a mostrar grandes maneras.

Con el paso del tiempo subió a la categoría infantil para competir en la Liga Gallega, ya en alevín, contactaría con el Real Club Celta para realizar unas pruebas en A Madroa, las cuales superaría con éxito para entrar a formar parte del club olívico.
A partir del verano de 2012 se inicia una lógica proyección del canterano, que como infantil B trabajó a las órdenes de Salva Martínez, quien ya empezaría a alinearle como lateral defensor, posición en la que se amoldaría perfectamente para llamar la atención de los expertos en la cantera celeste.

Ya con Rubén Albés llegaría a ser convocado por el filial celeste en alguna ocasión, aunque su debut no llegaría a hacerse oficial hasta la temporada 2018\19, cuando el técnico vigués le convocó para un partido de liga de la Segunda División B.

Carreira debutaría para el Celta B en una visita al Inter de Madrid que acabó con derrota por 2-0. Aquel día tuvo unos minutos entrando al campo desde el banquillo, aunque pronto acabaría haciéndose con la titularidad, disputando un buen número de partidos de la liga regular y la fase de promoción.
Pero su momento llegaría antes del siguiente curso, cuando Sergio y otros canteranos contaron para Fran Escribá de cara a la pretemporada veraniega del ejercicio 2019\20. Ros, Diego Pampín, Bermejo, Iker Losada, Lautaro y José Fontán serían algunos de los canteranos convocados por el valenciano.

El lateral vigués contaría con diversas oportunidades para convencer a Escribá, disputando varios partidos amistosos y figurando como uno de los mejores debutantes del stage veraniego, ante equipos como el Lille, Lazio, Tenerife y Union Berlín.

Una vez preparado el inicio de la temporada, los medios nos sorprendieron con la noticia de varios canteranos convocados para recibir al Real Madrid en Balaídos en la primera jornada del campeonato 2019\20.
Finalmente no hubo minutos en liga para Sergio Carreira, una cuenta pendiente para el lateral gallego. El Celta acabaría perdiendo en casa por 1-3, aunque el ex del Coruxo seguiría entrando en más convocatorias del primer equipo a lo largo del curso.

Carreira ya ha debutado para el primer equipo del Celta en un partido de la Copa del Rey.

- Finalmente habría debut oficial, aunque Sergio tuvo que aguardar la llegada de Óscar García Junyent al banquillo celeste. Éste le daría unos minutos en el partido de Copa ante el Peña Azagresa, en el que el Celta se impondría en La Planilla (Calahorra) gracias a los dos goles de otro canterano, Juan Hernández.

Las alternativas para el flanco derecho son Hugo Mallo y Kevin Vázquez, jugadores que podrían dar paso al debut liguero de Carreira en caso de baja. De momento, el zaguero vigués sigue creciendo en la categoría de bronce.

viernes, 6 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Eduardo Viso?



- Jugador de los años de la posguerra considerado leyenda en Costa Rica por su faceta como entrenador. Como futbolista jugó para Deportivo, Valladolid y Zaragoza y, como entrenador, dirigió varios clubes costarricenses hasta que cogió las riendas de la selección nacional.

Eduardo Viso Abella era un centrocampista ofensivo que actuaba muy cerca de la zona de ataque. En Primera llegó a lucir su faceta más goleadora, aunque también era un buen servidor de pases, ese conducto por donde fluye el fútbol para generar ocasiones de gol. Tenía visión de juego y mucha calidad en sus botas.
Nació en Melón (Ourense), el 16 de diciembre de 1919. Siempre será recordado como un amante del deporte, un defensor del balompié que hizo escuela en tierras americanas. Falleció el 6 de julio de 1995 a los 75 años de edad.

Muchos clubes tuvieron que reforzar sus plantillas una vez concluida la Guerra Civil. Algunos futbolistas habían mantenido la forma disputando torneos regionales, mientras otros debieron cumplir con sus obligaciones militares. Los hay que fallecieron en la contienda nacional.

Viso reforzó la plantilla del Real Valladolid a comienzos de la década de los cuarenta, la cual estaba dirigida por el húngaro Károly Plattkó Kopiletz. Con el mediocampista gallego solamente contaría para la competición de Copa, en la que el valiente conjunto pucelano rozó la final.
El de Melón debutaría en el torneo copero el 26 de abril de 1942, en un partido contra el Celta de Vigo correspondiente a los dieciseisavos de final. Formando en la media titular, Eduardo ayudó a su equipo en la contundente victoria por 4-0.

Aquel Valladolid de Segunda se cargaría a otros equipos más de la división de oro. Caerían Murcia y también el Atlético Aviación, hasta que en la semifinales sería eliminado por el Athletic de Bilbao, subcampeón del campeonato.

El orensano había cuajado un impresionante papel en el denominado "torneo del k.o." dejando incluso un gol en el tercer asalto de desempate ante el Murcia. Su gol valdría para seguir vivos en Copa, escribiendo una sorprendente página en la historia del club de Pisuerga.
En lo que a la Liga se refiere, Viso no disputaría un solo partido, aguardando hasta el año siguiente para debutar en la categoría de plata, en la que dejaría unos registros de un tanto en una decena de encuentros disputados.

Desde A Coruña se interesaron mucho por aquel joven centrocampista que tanto había llamado la atención en la Copa del Generalísimo. Es por ello que Ramón Lafuente exigiría su fichaje por la entidad herculina.

Lafuente le haría debutar en Primera División, el 6 de febrero de 1944. Sería en Riazor, ante la visita de una Real Sociedad que se marcharía con el casillero a cero, el mismo que la escuadra coruñesa, pues el choque entre gallegos y vascos concluyó a ceros.
En la jornada siguiente, Eduardo se estrenaría como goleador en la élite del fútbol español, en una visita a Sevilla que se resolvió con empate a dos. En cuanto a anotaciones, acabó el curso 43\44 con un total de siete goles, tres de ellos en ese torneo de Copa que tan bien se le daba.

Pero sus mayores registros llegaron al año siguiente, con seis dianas en los 25 partidos de Liga que disputó. Fueron sus últimos pasos por Primera División, ya que el equipo coruñés acabaría descendiendo a Segunda al término de la campaña 1944\45. En la ciudad herculina aguantaría un año más.

Viso celebra el pase a semifinales de Copa tras eliminar al Atlético de Aviación.

- Eduardo Viso ficharía por el Real Zaragoza en 1946, con el que viviría otro agónico descenso a Tercera, recuperando la categoría en 1949. Jugaría sus últimos partidos a las órdenes de entrenadores como Juan Ruiz y José Planas, pues a comienzos de los cincuenta colgaría las botas para convertirse en entrenador.

Hizo sus pinitos en los banquillos con el Juvenil coruñés, de donde se trasladaría a Portugal, y después a Costa Rica, para dirigir a varios clubes de fútbol. En tierras americanas hizo escuela, pues hasta llegó a entrenar a la selección nacional.

jueves, 5 de marzo de 2020

De cerca: Antonio Barragán.



- Gallego de nacimiento, andaluz de adopción y viajero como pocos. Así es Antonio Juan Barragán Fernández, un jugador que, tras pasar por la cantera del Sevilla, pronto asumió buscarse la vida lejos de España ingresando en las filas del Liverpool, donde no tendría muchas oportunidades.
Después pasó por equipos como Valencia, Valladolid, Deportivo, Betis... e incluso retornó a Inglaterra para jugar en el Middlesbrough. Jugó para las categorías menores de la selección española, así como en la selección gallega.

Barragán nació en Pontedeume (A Coruña), el 12 de junio de 1987. Pasó gran parte de su juventud en Sevilla, de donde es su familia. Allí comenzaría su larga trayectoria deportiva, empezando por la cantera del Sevilla F.C.

Barragán como jugador del Deportivo.
- Es un lateral diestro de buena estatura y magníficas condiciones físicas. Es rápido, eléctrico y con buen dominio de la pelota, un jugador que ha llegado a superar los doscientos partidos en Primera División y con experiencia en otras ligas.
En Sevilla se forjó aquella perla gallega a la que no le faltarían ofertas desde bien joven. Escaló hasta el equipo juvenil, sin opciones de debutar en la categoría máxima con el Sevilla, pero haciendo una labor extraordinaria que llamaría la atención de muchos ojeadores.
Rechazó el contrato profesional con la entidad de Híspalis, aunque en el verano de 2005 aceptaría la propuesta de firmar por uno de los grandes históricos de Inglaterra. A los dieciocho años, y sin experiencia en la Liga Española, Antonio firmaría contrato con el Liverpool, donde se pondría a las órdenes de Rafa Benítez en una plantilla muy española en la que también se hallaban jugadores como Pepe Reina, Fernando Morientes, Xabi Alonso, Luis García y Josemi.

Sin embargo, no sería muy extensa su etapa como "Red", ya que Barragán solamente disputaría un partido de la Europa League, ante el CSKA Sofia. Sin haber debutado todavía en la Premier, el de Pontedeume volvería a España.

Regresó a su tierra natal para fichar por el Deportivo de La Coruña, por entonces en Primera y apostando por una juventud que devolviese la gloria perdida años atrás. A partir del verano de 2006, entrenaría bajo la supervisión de Joaquín Caparrós.
Así es como debutaría en Primera División Barragán. Fue el 27 de agosto de 2006, en una visita del Zaragoza a Riazor en el que el joven zaguero ejercería como titular. Completó todos los minutos de un sufrido encuentro que acabó con victoria favorable por 3-2.

Ya internacional por España con las categorías menores, empezaría la temporada como titular hasta que Caparrós optó por recuperar a Manuel Pablo. En su primer año como deportivista jugaría 16 partidos y registraría dos goles.

Continuó en A Coruña por dos temporadas más, consciente de que no tendría cabida en la titularidad pese a la grave lesión de Manuel Pablo, ya veterano. Es por ello que Antonio decidiría poner fin a su etapa en Riazor, buscando un equipo en el que contar con más minutos, por lo que ficharía por el Real Valladolid.
En en club de Pisuerga estaría otras tres campañas con suerte dispar. Vivió un descenso a Segunda y recuperó la categoría, aunque no acabaría por establecerse en el equipo blanquivioleta, lo que forzaría su salida de Valladolid.

Posteriormente se incorporaría al Valencia, donde tendría más oportunidades que en otros equipos. Con el técnico portugués Nuno, el de Pontedeume se sintió protagonista con la escuadra ché, participando en 34 partidos de la campaña 2014\15.
Ya con cierta experiencia en la categoría, Barragán continuaría un año más en el equipo de la Ciudad del Turia, completando así cinco campañas antes de darse una nueva oportunidad en tierras inglesas, donde fichó por el Middlesbrough.

Actualmente, Antonio Barragán juega para el Real Betis tras una corta estancia en Inglaterra.

- Con el "Boro" al fin conseguiría debutar en la Premier League, en la que completaría 26 partidos a lo largo de la temporada 2016\17, la que lamentablemente acabaría con el descenso del equipo a la League One.

Para la siguiente campaña se iría cedido al Real Betis, desvinculándose de la entidad británica en 2018 para continuar como verdiblanco en los próximos años. A sus 32 años, Antonio Barragán acumula una experiencia de 203 partidos y 3 tantos en la Primera División española, donde sigue compitiendo como bético.

miércoles, 4 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Carlos Mouriz?



- Carlos Jesús Mouriz Castro llegó al Celta en un momento en el que el club comenzaría a fichar por fichar jóvenes que apenas dispusieron de oportunidades para jugar con el primer equipo. Entre algunas altas del verano de 1981, se registraron las de muchos jóvenes valores como Chango, Mina, Cue, Serrano o Mouriz. Éste último, procedente del Club Deportivo Lugo, quien firmaría por el club céltico en los últimos días del mes de junio. Nacido en Lugo, el 4 de abril de 1960, jugaba como defensor.

El Celta venía de proclamarse como brillante campeón de Segunda División B. Ya con las vacaciones de los componentes de la plantilla, directiva y técnicos planificaron la temporada 1981\82, con el objetivo de volver a meter al Celta en la división de oro española.

Mouriz ocupaba la posición de defensa, aunque también sabía desempeñar funciones como medio centro. Venía con un buen expediente de sus anteriores equipos. Se había iniciado en el Comercial, y posteriormente pasó por el Lugo, con el que destacaría por sus enormes progresos.

El Celta ya había estado interesado en el zaguero lucense, pero no había accedido a las condiciones que le ofertaban. Nada más comenzar la pretemporada, ya se registraron las primeras bajas en calidad de cesión. Noly, Sindo y Chas serían los primeros en abandonar la entidad para jugar un año como cedidos en otros destinos. Mientras la plantilla, bajo la dirección del yugoslavo Misa Pavic, se concentraría en Cabeza de Manzaneda como ya era habitual, y Mouriz se ejercitaría junto al resto del grupo.

Aquel verano se disputaron varios amistosos antes de comenzar la temporada. Los encuentros más destacados fueron el XI Trofeo de Ciudad de Vigo, el cual sirvió como presentación oficial del equipo en Balaídos. Otros partidos preparativos para la campaña 81\82 fueron el organizado en Cangas ante la selección de Honduras, y el celebrado ante el Oviedo en Ribadeo, en el Trofeo Emma Cuervo.

La mayoría de partidos amistosos disputados por los pupilos de Misa Pavic no habían ofrecido buenos resultados para esperanzar a la afición céltica de cara a la liga, pero no fue más que un falso espejismo, pues en terminado el campeonato de liga, el Celta de Vigo retornó a Primera División a lo campeón, ocupando el primer puesto en la tabla, seguido por Salamanca y Málaga. La participación de Mouriz con el Celta no pasaría más allá de hacer la pretemporada, pues el zaguero acabaría jugando en el Racing de Ferrol en calidad de cedido.

Lo cierto es que Carlos nunca llegó a jugar con el Celta en competición oficial. Muchos de aquellos jóvenes fueron desaprovechados por el club, llegando a vivir la misma suerte que nuestro protagonista de hoy.

Otra de las camisetas que vistió a lo largo de su carrera fue la de la Ponferradina, equipo al que representó en la categoría de bronce durante una campaña, participando solamente en trece partidos.
Tras una corta carrera en el fútbol modesto gallego, Mouriz inició sus primeros pasos como directivo de club, convirtiéndose en el Secretario Técnico del Club Deportivo Lugo. Desempeñó sus tareas de manera exitosa con el club lucense, y se dice que nunca destituyó a un entrenador, algo realmente loable en estos tiempos del balompié.

Carlos Mouriz es homenajeado en su etapa como jugador del C.D. Lugo.

- Su recuerdo como jugador del Celta no pasará más allá de aquella pretemporada con un equipo que tenía aires de Primera. De una forma u otra, Mouriz fue un héroe más de aquella gloriosa plantilla dirigida por el yugoslavo Pavic.

Sus números en Segunda División B fueron de 151 partidos y el único gol que marcó para el equipo de su ciudad natal. Vivió un triste descenso con el Racing de Ferrol y jamás tuvo la opción de competir en la categoría de plata. Tal vez, las grandes aspiraciones de Carlos Mouriz pasaron por seguir jugando en el Celta.

martes, 3 de marzo de 2020

De cerca: Rubén García.



- Parece que se resiste a dejar el fútbol. Al igual que jugadores como Diego López o Adrián Quintairos, Rubén García Martínez pertenece a una generación de futbolistas que han disfrutado de tres décadas de fútbol permaneciendo aún en activo.
A sus 38 años, este centrocampista sigue jugando para el C.D. Barco tras salir de la cantera del Racing de Santander y pasar por diversos equipos, habiendo estado a punto de debutar en Primera División con el club cántabro.

Rubén nació el 6 de diciembre de 1981 en O Barco de Valdeorras (Ourense). Es un centrocampista de perfil defensivo que tiene buena distribución de juego, brega, seguridad y, como está demostrando, es incombustible.

Fue en el Racing donde dio sus pasos como juvenil, teniendo sus primeras apariciones con el equipo filial a comienzos del nuevo milenio, para el que jugó durante siete temporadas a excepción de un breve paso cedido en la Gimnástica de Torrelavega.
Tuvo mucha paciencia, aguardando siempre la oportunidad de debutar para el primer equipo, para el que no llegaría a debutar en la máxima categoría, en la que se hallaba por entonces con Nando Yosu en el banquillo, posteriormente sucedido en el cargo por Luis Alcaraz.

Sí lograría debutar en otro tipo de competiciones, como por ejemplo en la Copa Intertoto. El 19 de julio de 2003, el Racing recibía en su feudo al Slovan Liberec, choque europeo en el que el medio gallego tendría bastantes minutos al ingresar en el campo en el minuto treinta para sustituir a Pablo Lago por lesión.
Pese a salir derrotados en aquel partido contra los checos (0-1), Rubén García volvería a tener minutos en el partido de vuelta, en el que los santanderinos caerían eliminados definitivamente tras perder por 2-1.

No habría más oportunidades durante aquel curso 2003\04, y al año siguiente se marcharía cedido para acumular una mayor experiencia en la categoría de bronce con el Zamora, para el que hizo un excelente trabajo.

Esperanzado con la idea de subir a la primera plantilla, el de O Barco continuaría jugando para el Racing B a la espera de la llamada de Manuel Preciado. Y éste sería quien le haría debutar en Copa, en una visita a El Plantío para medirse al Burgos, siendo titular Rubén en una derrota por 1-0.
Completó el resto del ejercicio 2005\06 jugando para el filial, con el que adquirió más experiencia en Segunda B antes de volver a salir cedido, esta vez al Éibar. Con el conjunto vasco sería partícipe del brillante ascenso a Segunda División en 2007.

Rubén García no seguiría en el Racing, y tampoco el Éibar asumiría su fichaje de cara al siguiente curso, por lo que al centrocampista no le quedaba otra que buscarse un equipo donde seguir compitiendo.

Encontró acomodo en las filas del Puertollano, aunque en el mercado invernal de la temporada 2007\08 se marcharía a la Cultural Leonesa, equipo que se hallaba también en Segunda B y que se llevó por urgencia al orensano.
Para la "Cultu" jugaría un para de campañas contando con bastante protagonismo, pues gozaba de la confianza de Álvaro Cervera. Sin embargo no duraría mucho en el conjunto de El Bierzo, ya que en 2009 se anunciaría su fichaje por el histórico Real Oviedo, con el que también jugó en el tercer nivel español.

A sus 38 años, Rubén García sigue en activo con el C.D. Barco. 

- Del Oviedo pasó a otro histórico, el Real Unión de Irún, donde permaneció otra campaña antes de retornar a su tierra para jugar en el C.D. Lugo, con el que también conseguiría subir a la categoría de plata, en la que nunca llegaría a debutar.

Se labró una gran experiencia en Segunda B, división en la que ha llegado a disputar 402 partidos tras jugar para Logroñés, Salamanca, Noja y nuevamente en la Cultural Leonesa. A partir de 2015, y ya veterano, Rubén seguiría unido al fútbol jugando para el club de su localidad natal, con el que compite en Tercera División.

lunes, 2 de marzo de 2020

¿Te acuerdas de Tomás Reñones?



- Lo recuerdo como el dueño del flanco derecho colchonero durante muchos años, como uno de los pocos futbolistas gallegos que por entonces lograba destacar. Había salido del club de su ciudad para triunfar en la capital española, donde se convirtió en todo un ídolo para el desaparecido Vicente Calderón.

Cierto es que su reputación quedó manchada por los intereses políticos, pues todos sabemos que fue implicado en el caso "Operación Malaya" cuando se pasó a la política junto al que ejerció como presidente atlético y alcalde de Marbella Jesús Gil y Gil.
Años después sufrió un derrame cerebral que preocupó al mundo del deporte, y es que aquí estamos para hablar de ese futbolista internacional y campeón de varios títulos llamado Pedro Tomás Reñones Crego.

- Era un lateral derecho defensivo bastante cumplidor, nacido el 9 de agosto de 1960 en la capital gallega de Santiago de Compostela (A Coruña). Allí daría sus primeros pasos como futbolista, destacando en las filas de la S.D. Compostela, con el que tendría bastantes apariciones en la Segunda División B española a comienzos de los ochenta, poco antes de marcharse a Madrid. En sus inicios dejó claro que era un defensa bravo, contundente, atrevido y con muchas posibilidades de triunfar en la alta élite del balompié.
Dejaría atrás su querida Galicia en busca de un sueño como futbolista, instalándose en la capital española para formar parte de la cantera del prestigioso Atlético de Madrid. Allí sorprendería con el equipo filial, en el que coincidiría con otras promesas como Marina, Abel Resino, Antonio Cuevas o Manolo Agujetas, entre otros. Con Joaquín Peiró comandando el banquillo del Atlético Madrileño, Tomás no tardaría en ganarse un puesto en el primer equipo tras destacar en la categoría de plata como el amo de la banda derecha.

Luis Aragonés sería el primero en convocarle para sus primeros entrenamientos con el equipo de mayores. A la espera de debutar en Primera, Tomás contaría para el "Sabio de Hortaleza" de cara a los partidos de la Copa de la Liga.

Y ahí se produjo su estelar debut con el Atlético. El santiagués formaría como titular en la visita a San Mamés contra el llamado "Rey de Copas", en cuyo plantel figuraban nombres como los de Luis De la Fuente, Dani, Patxi Salinas y su hermano Julio.
Fue un partido duro, con el típico carácter de aquellos años ochenta en los que el fútbol era muy exigente. Pese a la dificultad del choque, los madrileños supieron sacar una valiosa victoria por 1-3 merced a los tantos conseguidos por Julio Prieto y Quique Ramos. El último marcaría por partida doble.

Tomás, que había dejado buenas sensaciones en su estreno como rojiblanco, volvería a jugar en el partido de vuelta, así como en el resto de encuentros de la competición copera, cuyo trofeo sería sorprendentemente arrebatado por el Valladolid en la final.

Aquella campaña 83\84 la completaría jugando para el filial, pero de cara al curso siguiente, Aragonés requirió los servicios de ese joven talento gallego del que sacaría partido para un Atlético campeón de Copa.
Desde la primera jornada fue titular, protegiendo el costado derecho en la visita al Sarriá para medirse al Espanyol, el 1 de septiembre de 1984. El duelo entre catalanes y madrileños se resolvería con tablas a cero.

Fue desde entonces cuando nadie pudo arrebatarle el puesto a Tomás Reñones, quien durante casi toda una década se mantuvo titular en la zaga colchonera, para la que llegó a disputar 367 partidos en Primera División, en la que dejó dos goles.

En toda su carrera conquistó como atlético la Supercopa española de 1984 (posterior al título copero), otros dos títulos de Copa y el inolvidable doblete de la era de Radomir Antic. Aquella campaña 95\96 fue la última de su carrera, celebrando por todo lo alto la Liga y la Copa como broche final a sus años en el club de Manzanares.

Tomás se marchó del Atlético tras conquistar el doblete en la campaña 1995\96.

- Sus años finales se los dedicó al Atlético Marbella y el modesto San Pedro, retirándose en 1998 para después ejercer cargos directivos en el Atlético hasta que se metió de lleno en el mundo de la política, algo que no le benefició en nada.

Cabe acordarse más de su carrera futbolística, ya que Tomás Reñones fue internacional para España en 19 ocasiones desde que debutó para Miguel Muñoz. Además, el zaguero santiagués fue partícipe del combinado español que alcanzó los cuartos de final en la Copa del Mundo de México 86. También sería llamado por Luis Suárez, siguiente seleccionador nacional.

De cerca: Facundo Pellistri.

- Tuvimos la ocasión de verle en la Liga Española hasta hace muy poco, jugando para un Deportivo Alavés que descendió al final de la campaña...