domingo, 20 de diciembre de 2020

De cerca: Dani Vidal.


- Desde que el C.D. Lugo compite en Segunda División, son cada vez más los canteranos que van saliendo y que nos demuestran que el fútbol gallego está en auge. Hoy os presento uno de los últimos debutantes, el joven centrocampista Daniel Vidal Martínez.
Conocido deportivamente como "Dani Vidal", o simplemente "Vidal", este jugador procedente del Polvorín ha debutado para el conjunto lucense en la categoría de plata, aunque desde la llegada de Mehdi Nafti al banquillo del Anxo Carro no ha vuelto a disponer de minutos con el equipo profesional. 

Se trata de un interior zurdo con mucha llegada, escurridizo, rápido y bastante cumplidor. Los expertos hablan muy bien de sus evoluciones, pues es un joven centrocampista con muy buen golpeo del balón y que además ayuda en tareas defensivas.

Dani nació el 16 de mayo de 2000 en Portomarín (Lugo). Allí, en su localidad natal, daría sus primeros pasos con el C.D. Portomarín, donde destacaría realizando su iniciación en el mundo del deporte hasta la categoría infantil.
Del resto de su formación se encargarían en la capital. Vidal pasaría a formar parte de la disciplina deportiva del Club Deportivo Lugo a partir de 2017. Pasando a figurar como una promesa del fútbol gallego ya en las secciones de juvenil, en las que demostró un potencial increíble antes de llegar al primer equipo. 

Para el curso 2019\20 empezaría a formar parte del filial directo lucense, con el que debutaría en la Tercera División el 25 de agosto de 2019, en un duelo frente al Arousa S.C. que terminaría con una derrota por la mínima (0-1). 

En las filas del Polvorín se codearía con otras perlas de la cantera como Martín López o Antón Quindimil. El último también tendría opciones para debutar con los profesionales, como las tuvo su compañero Vidal.
Todo sería cuestión de tiempo. Juanfran García, el entrenador que lograría la milagrosa salvación del primer equipo en la campaña anterior, comenzaría a observar a los jóvenes talentos del Polvorín, siendo Dani uno de los que más interés despertaron en el técnico valenciano. 

Vidal se había ganado el derecho a contar para el primer equipo, y Juanfran recompensaría su labor con el filial, llamándole para entrenar con el equipo de mayores, considerando que ya estaba dispuesto para debutar en Segunda. 

Y así fue, pues en la primera jornada del campeonato liguero 2020\21, el de Portomarín se vería en el banquillo del estadio Fernando Torres junto a profesionales de la talla de Varo, Pedro López, Campabadal o el venezolano Morais.
El interior lucense tendría unos minutos al sustituir a Manu Barreiro aquel 13 de septiembre de 2020. El canterano dispondría de algo más de media hora para tratar de remontar el resultado que ataría el Fuenlabrada, ganador del encuentro por 2-0. 

Por el momento, Daniel Vidal ha disputado un partido de Segunda con el Lugo.


- Pese a la derrota, Dani Vidal mostraría su satisfacción por su estreno con el primer equipo del C.D. Lugo: "Esto es un sueño cumplido. Este es mi octavo año en el Lugo. Desde pequeño siempre fui al estadio para ver a los mayores y ahora estar en el día a día con ellos y poder debutar es el sueño de cualquier jugador que llega en infantiles y progresa año a año" -dijo el de Portomarín tras la conclusión del encuentro.

Con Nafti en el banco del Anxo Carro, el jugador tratará de volver a disponer de más oportunidades con ese club que sigue desde pequeño. Al menos ya sabe lo que es competir en la categoría de plata, y tampoco deberíamos descartar que, de cara al futuro, Vidal sea una pieza clave para que el equipo lucense puje por subir a Primera.

lunes, 14 de diciembre de 2020

¿Te acuerdas de Arsenio Iglesias?



- Tal vez escuchemos su nombre y recordemos su etapa como entrenador. Tal vez muchos ignoren que Arsenio Iglesias Pardo jugó durante muchos años en Primera División para equipos como el Granada, Sevilla, Real Oviedo y Deportivo de La Coruña.
Pero claro, es imposible evitar acordarse de todo lo que hizo con el equipo de su tierra desde el banquillo, iniciando la etapa más gloriosa de aquel "Superdépor" que él mismo fabricaría y al que convirtió en campeón de la Copa del Rey por vez primera en su historia.

Su imagen nos lleva a eso, aunque también nos deja su alejamiento del mundo del balompié, seguramente por su fracaso en la dirección del Real Madrid. De eso hace ya casi treinta años, y da la sensación de que el llamado "Zorro de Arteixo" acabó desencantado con el fútbol.

Arsenio como jugador del Granada.
- Y hasta allí viajamos en el tiempo ahora mismo, a esa localidad coruñesa de Arteixo en la que Arsenio Iglesias nació el 24 de diciembre de 1930. Dentro de poco, en vísperas navideñas, este inolvidable ex-profesional del fútbol cumplirá los noventa años de edad. 
Como juvenil jugaría para el Penouqueira, Gran Jardín y Bergantiños, antes de recalar en el club de su vida, donde acabaría su formación. Sus primeros pasos serios como futbolista los vive, como no podía ser de otra manera, en el Deportivo de La Coruña. A comienzos de los cincuenta formaría parte de un equipo de Primera en el que se juntaría con los Pita, Enrique Ponte, Oswaldo, Dagoberto Moll, Maristany y otro mítico del fútbol gallego como el guardameta Juan Acuña. Otro grande de nuestro deporte ejercía como entrenador: Don Eduardo González Valiño, más conocido como "Chacho".
Desde muy temprano se ganaría la confianza del técnico gallego, quien le permitiría debutar en la máxima categoría en una visita a Les Corts para medirse al Barcelona de Ferdinand Daucik. No sería el mejor día para presentarse en la élite, pues los blaugrana se impondrían por un aplastante 6-1.
Arsenio no tardaría en demostrar su potencial goleador, registrando su primer tanto en su siguiente aparición frente al Espanyol y marcándose un doblete contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El de Arteixo, o también llamado "Mago", haría un total de 7 dianas en aquella campaña 1951\52, su primera en la división de oro.

Tras un año con poco gol, Iglesias seguiría mejorando sus registros como deportivista, pasando de disputar seis temporadas con el Coruña, hasta que el equipo perdió la categoría al término del ejercicio 1956\57. Esto motivaría su marcha del club.

Acostumbrado a figurar como uno de los delanteros de moda de la Primera División, el atacante coruñés aprovecharía para fichar por el Sevilla F.C., donde quizás no contó con suficientes oportunidades para demostrar su talento.

Entonces no se iría muy lejos de la capital andaluza, ya que en 1958 ficharía por el Granada de Alejandro Scopelli, un viejo conocido del fútbol gallego que tiraría del arteixán en 17 ocasiones. En sus apariciones, Arsenio no podría estrenarse como goleador del conjunto nazarí. 
En Granada pasaría seis años de su carrera deportiva, teniendo grandes actuaciones y alguna temporada que otra irregular. Por desgracia, la escuadra granadina no aguantaría el nivel de la competición y acabaría descendiendo a Segunda en 1961.

Arsenio seguiría jugando para el club de Los Cármenes hasta la mitad del curso 63\64, momento en el que se mudaría cerca de su ciudad natal para fichar por el Real Oviedo, que entonces se hallaba compitiendo en el máximo nivel.

Para el equipo carbayón jugaría sus últimos encuentros en la Primera División, disponiendo de bastantes partidos y haciendo los últimos goles de su carrera, con los que sumaría un total de 62 dianas en 291 partidos. 
En 1965, y con el descenso a Segunda del Real Oviedo, Arsenio se macharía hasta tierras manchegas para fichar por el Albacete, un club para el que no debutaría de forma oficial y con el que colgaría las botas en 1966, a los 35 años.

Arsenio Iglesias es alzado a hombros tras conquistar la Copa del Rey.


- El resto sobre él ya lo sabemos. Inició su trayectoria en los banquillos con el Deportivo de su tierra natal, dirigiendo al filial hasta que entró a dirigir al primer equipo a comienzos de los setenta. Con el conjunto blanquiazul viviría grandes momentos, como por ejemplo el título de Copa conquistado en la temporada 1994\95.

Tras aquella inolvidable gesta para el deportivismo, Arsenio se iría a la capital española para dirigir al Real Madrid de los Michael Laudrup, Redondo, Raúl e Iván Zamorano. Cogió el testigo de Jorge Valdano y Vicente del Bosque, entrenadores a los que no les fue bien en los inicios del ejercicio 95\96.
Dirigiendo a la escuadra blanca solamente pudo rematar una desastrosa temporada que acabaría sin títulos, desapareciendo por siempre del mundo del balompié, supongo que cansado ya de tanto ajetreo. 


jueves, 15 de octubre de 2020

De cerca: Gabri Veiga.


- Debutó en Primera División hace menos de un mes y consiguió ser titular en un partido ante el mismísimo F.C. Barcelona poco después. Todo esto después de debutar con el equipo filial en el curso pasado y todavía con ficha de juvenil. Ya lo dijo el técnico celtiña Óscar García Junyent: "Se lo ha ganado. No regalo nada a nadie".

Es una de las grandes esperanzas de futuro para el Real Club Celta de Vigo, algo que ya advirtieron cuando le vieron en su etapa juvenil. Gabriel Veiga Novas es una de las grandes apuestas de este año, y muchos piensan que acabará con ficha del primer equipo.
Podría ser que la directiva céltica ya haya encontrado a ese mediocentro de calidad que tanto tiempo lleva buscando, y es que esa es la posición favorita de este canterano que, además de una gran madurez y desparpajo, demuestra sobre el verde que tiene técnica y condiciones de sobra como para acabar jugando entre los grandes.

Veiga nació en la localidad pontevedresa de O Porriño, el 27 de mayo de 2002. En sus inicios también practicaba baloncesto a nivel escolar, pero pronto acabaría decantándose por un deporte que podría darle mucho como el fútbol.

Comenzó jugando para el Santa Mariña y ahora le vemos junto a profesionales de la talla de Denis Suárez, Jeison Murillo, Nolito, Hugo Mallo o el gran ídolo del celtismo, Iago Aspas. Seguro que muchos jóvenes le envidian por ello. 
Ingresó en las filas menores del R.C. Celta tras dar sus primeros pasos en el modesto club de Cabral. Aún era joven y tenía muchas cosas que aprender para ir escalando puestos antes de llegar al primer equipo. Sus actuaciones en categoría juvenil ya hacían presagiar que en cuestión de poco tiempo daría que hablar en el Celta B.

En 2019 entra a formar parte de la plantilla dirigida por Jacobo Montes, a quien le llegarían muy buenos informes del centrocampista porriñés. Éste sería el que le permitiría debutar con el filial directo celtiña, en un partido de la Segunda División B ante el Internacional de Madrid que se resolvió con empate a dos.

Montes sería cesado y en su lugar llegaría Onésimo Sánchez, quien le permitiría completar unos registros de 14 partidos y un gol en la categoría de bronce, la que sería interrumpida de forma definitiva por la aparición de la crisis del Coronavirus. 
Con el primer equipo salvado milagrosamente del descenso, Gabri contaría con la gran oportunidad de hacer la pretemporada a las órdenes de Óscar García junto a otros compañeros del filial. El chaval habría mostrado sus maneras, y solo el trabajo y la constancia harían que el joven canterano debutase de forma oficial. 

Y ese día llegó. El 19 de septiembre de 2020 -con la segunda jornada de liga en marcha- el Celta recibía la visita a Balaídos del Valencia. Los vigueses, con 2-1 a favor, contarían con un nuevo debutante que ayudaría a mantener la victoria. Veiga dispondría de poco más de diez minutos en los que dejó asomar rastros de su talento.

Partido entre Celta y Valencia en el que Gabri Veiga tuvo su debut.

- Ante el cúmulo de partidos, a causa de la concentración de selecciones, el entrenador celeste se vería obligado a dar rotaciones para así evitar lesiones prematuras. De esta manera, Óscar daría la sorpresa y alinearía de inicio a los canteranos José Fontán y Gabri Veiga para medirse al Barcelona.
La actuación del porriñés fue impresionante. En un Balaídos desierto por la prevención del Covid, Veiga haría un buen partido demostrando mucho descaro ante el Barça de Ronald Koeman. Por desgracia no acompañó el resultado, pues el Celta perdería por 0-3. 

Esperemos que a Gabri no le pase como a Iker Losada y tenga continuidad con el primer equipo. Es probable que tenga más oportunidades, ya que el Celta apenas se ha reforzado en esta campaña 2020\21, en la que Veiga consiguió debutar en Primera.

martes, 13 de octubre de 2020

¿Te acuerdas de Capesto?

 


- Retomemos un poco el fútbol gallego aún inmersos en tiempos del Coronavirus. A nuestro siguiente protagonista le tocó vivir la gripe española, ya que probablemente nació a comienzos del siglo pasado. Lo que sí sabemos es que nació en O Carballiño (Ourense), y que a lo largo de su carrera jugó para equipos como el R.C. Celta, Burgas F.C. y Real Betis.

Su nombre era Modesto González Blanco, aunque en el mundo del deporte se le conoció más bien como "Capesto". Fue un defensor que se inició en el Burgas F.C. junto a otros jóvenes jugadores del fútbol modesto gallego como: Vecino, Corral, Leiro, José Montes, Manoliño, Baturro o Estevez. 
En aquella época estaba a punto de constituirse lo que hoy conocemos como La Liga, la cual se inauguraría en 1929, y el joven Modesto continuó jugando en el equipo de su ciudad natal hasta fichar por el Real Club Celta de Vigo en 1931.

El club olívico buscaba nuevos refuerzos para tratar de ascender a la máxima categoría por primera vez en su historia, y para ello pensó en el delantero Marcial, del Alondras de Cangas y en Capesto, procedente del club orensano, de donde también se trató de traer al extremo izquierdo Baturro. Sin embargo, el último tenía una oferta del Atlético de Madrid que no pudo rechazar.

A su llegada, este "back" o defensa que también podía actuar de lateral derecho, se encontró en el equipo con veintiún jugadores que, junto con él, componían una numerosa plantilla dirigida por el técnico José Planas
Los más destacados de la plantilla de aquellos comienzos de la década de los años treinta eran: Ramón Polo, Miguel Ángel Valcárcel,Vega, Lilo, Luciano Reigosa, Cabezo, Nicha y Rogelio. Capesto, a pesar de la competencia llegó a ser alineado por Planas en una docena de ocasiones. Fue la temporada que más partidos jugó con la zamarra celeste.

Su debut con el Celta sería en la primera jornada del campeonato, el 22 de Noviembre de 1931. El conjunto vigués había viajado a tierras andaluzas para enfrentarse al Sevilla, y su inicio liguero no fue para nada bueno, ya que acabarían perdiendo por 4-1 ante un rival muy superior.

Tampoco guardaría el orensano un buen recuerdo de su estreno, ya que el cuarto gol del club de Nervión fue a causa de una jugada tonta en la que el "back" Capesto agarra el cuero con las manos. El colegiado lo vio y señaló penalti. Fue un error que simplemente maquilló un poco más el resultado, ya que por dominio, estaba claro que el Celta saldría derrotado de Sevilla.
Lo más destacable por parte del cuadro vigués fueron las actuaciones bajo palos de Lilo y "el gol de la honrilla" de Cupóns, que batiría al meta Eizaguirre con un gran cabezazo. Por lo demás, no hubo mucho que señalar.

Al término de la campaña el Celta se salvó por los pelos del descenso, ya que de aquella, sólo descendía un equipo, y el conjunto de Planas ocupó el penúltimo lugar de la tabla. Fue el Cataluña el que ocuparía esa última posición.

En la campaña 32\33, el vasco José María Peña cogería las riendas del equipo, ya que Planas habría llegado a un acuerdo con el Ferrol dejando al equipo sin entrenador. Pero con Peña el Celta ganaría un entrenador además de un jugador, ya que en algunos partidos saltaría al campo, como ya hiciera en el pasado el inglés Cuggy. No debió tener problemas Capesto con el nuevo entrenador, pues éste se alineaba en el centro y el orensano se situaba siempre en la retaguardia céltica. Con el técnico vasco, el de O Carballiño llegó a ser alineado en ocho ocasiones, pero ya en la temporada 1933\34 esa situación cambiaría mucho.

Foto de Capesto cuando militaba en las filas del Burgas F.C.


- En su último año con el Celta, el defensor de Las Burgas no jugaría tanto, siendo su último partido el disputado en Pamplona el 6 de Marzo de 1934. Era la última jornada del campeonato y el Celta ya no se jugaba nada contra un poderoso Osasuna que acabaría venciendo a al cuadro gallego por 3-1.
Capesto formaría por última vez en defensa con Valcárcel y Armando, y según los informes del partido, la retaguardia céltica haría un gran partido que para poco sirvió dado el resultado final, siendo Bisagras el autor del gol de los celtiñas.

Ya en la campaña 1934\35, el cargo de entrenador lo ocuparía Ricardo Comesaña, quien no contaría con Capesto. De esta forma, el orensano abandonó Vigo para fichar por un Betis de Primera División. Capesto se adelantó para jugar en la máxima categoría, ya que el Celta lo conseguiría al término de la campaña 35\36. 
Para ello hubo que esperar al término de la Guerra Civil, la cual paralizó todas las competiciones, causó una larga espera hasta ver al Celta de Vigo en la división de oro por primera vez en su historia. Modesto González Blanco no volvería a jugar tras el parón liguero a causa de la temible Guerra Civil.


viernes, 31 de julio de 2020

De cerca: Julio Camba.



- No ha podido vivir la reciente permanencia del Club Deportivo Lugo como jugador, pero seguro que este joven central se alegra mucho de lo que ha conseguido el equipo de su ciudad, con el que un día pudo debutar en Segunda División.
Últimamente ha competido en la Tercera División con el Viveiro, después de haber jugado en Segunda B con el Somozas y haber formado parte de otro modesto de Galicia como el Racing Vilalbés.

Producto de la cantera del Lugo, Julio José Camba Chao fue una de las grandes promesas de nuestro fútbol que desde joven llamó mucho la atención. Este zaguero de 24 años nació el 6 de junio de 1996 en Vilalba (Lugo).

En su ciudad natal comienza a jugar al fútbol. Desde niño comenzaría a formar parte de la cantera de la entidad de Anxo Carro, pasando por algunas de sus secciones hasta llegar al equipo filial directo, el Polvorín.
Pronto se le vieron condiciones de gran futbolista, un defensor agresivo y contundente, corpulento e inteligente que aprovecha su casta galaica para frenar a sus rivales. Ya en sus inicios, Julio se perfiló como uno de los firmes candidatos para debutar con el primer equipo lucense.

Tuvo sus primeras opciones con tan solo dieciséis años, disputando diversos amistosos, como aquel en un partido benéfico frente a un combinado de la Cruz Roja, un compromiso del que el vilalbés guarda un grato recuerdo.

Pero pronto llegarían sus primeras oportunidades para estrenarse de forma oficial. Después de figurar como líder de equipo en el Lugo juvenil y su filial directo, Camba sería convocado para afrontar un choque liguero del curso 2012/2013 ante el Sabadell en la Nova Creu Alta. Volvería a ser citado para otro compromiso frente al Mirandés en Anduva, aunque finalmente no habría minutos para el joven canterano de apenas diecisiete años.

Tampoco habría que esperar tanto para ver debutar a Julio Camba con su querido Lugo. Sería en el curso siguiente, el 9 de noviembre de 2014. Al técnico Quique Setién no le temblaría mucho el pulso a la hora de colocar como titular al canterano, que ante la visita del Sabadell formaría en defensa con Iago, De Coz y Borja Gómez.
Aquel joven debutante supo demostrar que la Segunda no le quedaría tan grande. A Camba se le vio cómodo en un partido que finalizaría con victoria lucense por 2-1 gracias a los tantos de Iago Díaz y el veterano David Aganzo. Aquel día sería inolvidable para el vilalbés, que fue valorado positivamente en su brillante estreno.

Sin embargo no habrían más oportunidades para Camba, que ante la falta de minutos se marcharía cedido al Somozas para completar la campaña 2015\16. Por desgracia, Julio no contaría con la confianza de Stili y no jugaría partido alguno.

Retornó a su club de origen para seguir siendo un líder en la zaga del Polvorín y así buscar otras oportunidades con el primer equipo. A veces el fútbol es así de injusto, ya que el defensor no volvería a representar al equipo de su tierra en Segunda División, una categoría en la que el Lugo sabe sobrevivir.

Julio Camba llegaría a debutar en Segunda División con el Club Deportivo Lugo.

- Decepcionado por esa escasez de oportunidades, Julio Camba se buscaría la vida en otros clubes más modestos, así que ya no volvería a competir ni en la división de plata ni la de bronce. El joven aceptaría el reto de jugar en Tercera con el Viveiro, donde estaría un año para después volver a casa y así jugar en el Racing Vilalbés.

Camba ha retornado al Viveiro C.F., donde trata de empezar de cero sin olvidar que un día debutó con el primer equipo del Lugo, el que recientemente halló la salvación en la categoría de plata, la que Julio llegó a conocer con solo diecisiete años.

miércoles, 29 de julio de 2020

Lío en el fútbol gallego con el Coronavirus.



- Alegría y tristeza o alivio y frustración. Ese sería el resumen de una temporada 2019\20 que pasará a la historia por haber sido interrumpida a causa del Coronavirus. Aún no se puede dar por finalizada debido a la polémica surgida con la no celebración del Deportivo-Fuenlabrada, lo que ha causado que el cierre de la Segunda División española permanezca en el aire.

Pero hasta la fecha podemos contar que el Celta -por los pelos- es de Primera, que el Lugo sigue en Segunda y el "Compos" ascendió a Segunda B. Otros clubes gallegos continúan a la espera de la celebración del siguiente campeonato, mientras el futuro del C.D. Lugo y Deportivo de La Coruña sigue en la incertidumbre, hasta que la LFP y Tebas decidan dar sentencia.
Los equipos que ya pueden disfrutar de un corto periodo vacacional son Celta y Compostela, ya con sus deberes hechos. El Ourense se quedará planificando otra intentona para subir a la categoría de bronce y el Pontevedra... En fin, esperemos verle pronto en Segunda.

Javier Tebas (presidente de la LFP).
- Pero el gran lío está en A Coruña y en Madrid, algo que ya se ha extendido por toda España como lo hizo el brote de la Covid-19. Ambos clubes son noticia día a día, pues aún no se conoce la decisión de los que mandan en el fútbol, la que podría perjudicar o beneficiar a los dos clubes que tenemos en la categoría de plata.
El Dépor es casi seguro que ya no pueda contar para el año que viene, pues tras descender en la inconclusa temporada, es probable que no cuente con el apoyo de los grandes organizadores de las competiciones en España. Javier Tebas se niega a dar la razón al deportivismo, y eso hace que los simpatizantes del Lugo tengan un halo de esperanza tras ganarse merecidamente su permanencia en la categoría de plata.
La polémica empieza el 20 de julio de 2020, en un ajetreado lunes en el que se debería haber terminado el curso en Segunda División en horario unificado. No fue así, ya que el Deportivo-Fuenlabrada no se llegaría a completar debido a que varios jugadores del modesto equipo madrileño fueron recluidos en un hotel coruñés por una posible infección del virus en cuestión.

Eran las 21:00 horas de la noche de aquel tenso lunes estival y los directivos del Deportivo aceptarían la propuesta de aplazar la jornada... el resto de los partidos se celebrarían igualmente. En principio, esta situación hubiera sido ventajosa para el club coruñés, pues solo debería aguardar el pinchazo de Lugo, Albacete y Numancia para hallar, a posteriori, su salvación.
Pero finalmente no se produjo la situación ventajosa, y sus tres competidores acabarían haciendo sus deberes. Lucenses y manchegos celebrarían su permanencia, y al Dépor no le quedaría nada que rascar. Una victoria le haría de Segunda B igualmente.

La directiva herculina, compuesta por Fernando Vidal a la cabeza, no aceptó de ningún modo conformarse con aquel triste final que dejaba al club de Riazor en la división de bronce. A partir de ahí se monta el lío.

Javier Tebas (presidente de la LFP) y Luis Rubiales (presidente de la RFEF), tienen el futuro de nuestros equipos gallegos en el aire. Aunque parezca que la sentencia parezca firme con la decisión de no terminar el partido entre Deportivo y Fuenlabrada, los dirigentes gallegos no se dan por vencidos.
Desde A Coruña llegan varias propuestas: ampliar la Segunda División a 24 equipos, repetir la jornada por completo o conseguir alguna forma de mantenerse en la categoría. Se podría dar el hecho de que le diesen los tres puntos al conjunto gallego y esperar a que se decida algo en cuanto al partido que se disputó frente al Extremadura y en el que los coruñeses aseguran que su rival compitió con alineación indebida. Para el último caso habrá que esperar la sentencia del TAD (Tribunal Administrativo del Deporte).

Los dirigentes deportivistas saben que esos seis puntos les salvaría, así como también creen en el descenso administrativo del Fuenlabrada por negligencia al protocolo del Coronavirus, algo que no sería justo.

Son muchos los expertos que tratan de analizar la situación, y muchos coinciden en que no sería positivo aumentar los participantes de la división de plata. La LFP ya comienza a dar avisos sobre la conclusión del campeonato sin celebrar el duelo pendiente entre gallegos y madrileños, y eso rompería todos los esquemas de la empresa de Riazor. Ahora les tocará explotar otras vías para eludir el descenso, algo que sería hecatómbico para el histórico club blanquiazul.

Deportivo y Lugo aguardan una decisión de la LFP y RFEF para continuar en Segunda División.

- Al margen de todo esto, a la espera está el Elche de certificar su pase a los play-offs que le dan derecho a competir por el pase a Primera, ya que el "Fuenla" podría optar en caso de jugarse el partido y ganar, pero la celebración del encuentro está casi descartada. El ascenso y permanencia de la Segunda División está aún en el aire.

El 2020 ha sido un año muy duro para casi todos los clubes gallegos, y mucho tiene de protagonismo el Coronavirus. El Celta de Vigo sigue sintiéndose de Primera tras un agónico final. El Deportivo y Lugo aguardan la decisión final de una categoría de plata sin acabar... Ambos quieren seguir en Segunda, pero es muy probable que lo hagan al mismo tiempo. Lo que está claro es que el club de Anxo Carro lo merece más por méritos deportivos.

La parte más positiva la viven los compostelanos, ya que su equipo ha subido a Segunda B, mientras que sus hermanos de Ourense tendrán que esperar. Por lo demás, nada más que señalar, solamente que ese virus mortal desaparezca para siempre por el bien de la humanidad. De momento, y en a lo que el fútbol respecta, la polémica está servida.

sábado, 25 de julio de 2020

¿Te acuerdas de Rubén González?



- Hoy es un gran día para todos los gallegos. Es el día de nuestra Galiza, el día de Santiago Apóstol, un día muy especial para todos los que amamos nuestra tierra. ¿Quién mejor que un futbolista nacido en Santiago de Compostela para celebrarlo?.
Y allí, en la bella capital gallega nació Rubén González Rocha el 29 de enero de 1982. Además de haber llegado a representar a nuestra selección galega, este defensa central llegó a jugar para equipos como el Celta, Osasuna y Real Madrid, entre muchos otros. Incluso se atrevió a jugar en el extranjero conociendo las ligas de Alemania, Azerbaiyán y la India.

Su carrera terminó no hace mucho, habiendo formado parte de una generación que daría paso a grandes futbolistas de nuestra tierra. Rubén es el claro ejemplo del buen fútbol que ha emergido de Galicia en las últimas décadas.

Rubén González como jugador del Real Madrid.
- Llegó al Celta con la ilusión de cumplir su sueño de jugar en un equipo de su tierra, con el proyecto de un Celta con una plantilla de puro acento gallego y el ascenso a Primera División por bandera. Pero el final de su historia en el Celta fue muy diferente al que todos esperaban, pues pasó de héroe a villano en muy poco tiempo.
Como jugador, Rubén era un defensa central forjado en la cantera del Real Madrid, aunque sus primeros pasos los dio en el histórico equipo compostelano del Conxo, pasando después a formar parte de las categorías inferiores de la S.D. Compostela con gran proyección y , en principio, con un futuro prometedor. Se defendía bien por alto y sabía imponerse en defensa gracias a su corpulencia. Tras destacar en el fútbol gallego, jugó para el Castilla teniendo la ocasión de jugar con el primer equipo en cuatro ocasiones durante tres temporadas. Quizás esos fueron sus mejores años como deportista.

Tras la falta de oportunidades con el Real Madrid decidió buscar sitio en otro equipo de mayor nivel que el filial merengue, así que el club del Bernabeu lo cedió al Borussia Mönchengladbach, donde jugaría una temporada en la Bundesliga jugando sólo tres partidos en toda la liga germana. Aún así, Rubén puede presumir de haber ganado la Champions League del 2002 en su etapa como madridista, ya que participó en algún partido de las primeras rondas con el Real Madrid.

El santiagués abandonaría Alemania para regresar a España y así ser cedido de nuevo a otro equipo. Esta vez jugaría una temporada con el Albacete Balompié, y con los manchegos jugaría 22 partidos rindiendo a un mejor nivel en Primera División, la cual abandonaría el conjunto albaceteño tras ocupar los puestos de descenso a la categoría de plata.

Rubén González también se vería en la misma división que el Albacete, ya que regresó al Castilla. Al final de la temporada 2005\2006 terminaría su vinculación con el Real Madrid y firmaría por el Racing de Santander para jugar de nuevo en la máxima categoría. En Santander encontraría la continuidad y se haría con la titularidad llegando a jugar 34 partidos de liga. Con el Racing acabaría décimo en la tabla clasificatoria y marcaría sus primeros goles en primera que fueron dos, ante el Mallorca y Villarreal y de forma consecutiva.

Al finalizar el campeonato 2006\2007, Rubén González recibiría una suculenta oferta para jugar en la liga turca, pero le convenció más el "proyecto casero" del Celta y decidió regresar a Galicia para jugar con el equipo vigués.

Sus inicios fueron ilusionantes, metiéndose en el bolsillo a la afición viguesa y jugando a un buen nivel sus primeros partidos, aunque su rendimiento fue decayendo paulatinamente y acabó siendo muy discutida su actuación en el conjunto celtiña.
Su primer partido se produjo en la primera jornada de la liga 2007\2008, frente al Córdoba en casa y con empate a uno final. Esa misma temporada materializó su primer tanto como celeste, fue en la jornada decimocuarta de liga ante el Gimnàstic de Tarragona, en un partido que finalizó también con empate a un gol. Esa misma temporada llegó a jugar 37 partidos, aunque el ambicioso proyecto de ascender a Primera se fue al garete ya desde el invierno.

Con el técnico Pepe Murcia contra las cuerdas y un Rubén más que cuestionado por su bajo rendimiento, la siguiente temporada fue aún peor, la afición cada vez criticaba más sus actitudes y aptitudes dentro del campo, además de tener asuntos extradeportivos que le llevaron a ser repudiado por la gente de Balaídos.

Rubén González saldría del Celta para jugar en diversos clubes y en diferentes ligas.

- En su última temporada jugó 33 partidos sin marcar goles y el capitán celeste no demostró interés alguno en el futuro del Celta, y eso le llevó a ser apartado incluso del equipo. En el verano de 2009 ficharía por el Real Mallorca, con el que volvería a jugar en la categoría de oro española.
Después pasaría por Osasuna, teniendo un ajetreado final de carrera jugando en Azerbaiyán y la Imdia para equipos como el FK Baku y Delhi Dynamos. Entre medias jugaría para el Real Zaragoza, participante de la Segunda División.

Su trayectoria deportiva acabaría en Vigo, aunque esta vez para militar en el modesto Coruxo, con el que daría sus últimos pasos como futbolista. Rubén González se retiró en 2017 dejando una experiencia de 118 partidos y 5 goles en Primera División.


¡FELIZ DÍA DA GALIZA A TODOS!

De cerca: Facundo Pellistri.

- Tuvimos la ocasión de verle en la Liga Española hasta hace muy poco, jugando para un Deportivo Alavés que descendió al final de la campaña...