miércoles, 1 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Ángel Cabido?



- Fue el mejor delantero que Ourense vio nacer, capaz de marcarse un póker en la vieja Catedral de Bilbao, ante aquel competitivo Athletic de los años cuarenta. Aquella sería la gesta más recordada de Ángel Cabido Sotelo.
Llegó a ser convocado por la selección española, pero no fue sencillo competir por un puesto con delanteros de la talla de Telmo Zarra, Luis Molowny, Manuel Fernández "Pahíño", Estanislao Basora y José Luis Panizo, entre otros.

Leyenda en el Real Oviedo, con el que se desató como goleador, jugó también para el Zaragoza, Valladolid, Racing de Ferrol y Deportivo de La Coruña. En Primera División llegó a marcar 41 goles en 72 partidos. Es un gran bagaje.

Cabido nació en Verín (Ourense), el 29 de marzo de 1922. Hace dos días hubiera sido su cumpleaños, pero falleció el 4 de febrero de 2011, a los 88 años. Aquel día dijimos adiós a uno de los mejores atacantes de los años cuarenta y cincuenta.
Le llamaban "Callao" porque su cabeza era increíblemente dura. Esa dureza le permitía realizar unos imparables remates aéreos por los que se hizo muy famoso, y eso que muchos futbolistas de su época me han llegado a explicar que cabecear balones de aquella época era todo un "cañonazo" para el cráneo.

Con veintiún años ya participaba en Segunda con el Real Valladolid, con el que firmó sus primeros cinco tantos a nivel profesional. Pese a su rendimiento, el equipo blanquivioleta acabaría descendiendo, lo que le obligaría a cambiar de aires.

Entonces se produciría su llegada al Real Oviedo, cuyos directores ya se habían fijado en el talento de aquel joven gallego que debutaría en Primera División el 14 de octubre de 1945, en la visita a San Mamés para jugar ante el Athletic de Juan José Urquizu.
Fue un estreno espectacular, uno de los debuts más impresionantes jamás visto. El orensano celebraría hasta cuatro goles en la denominada "Catedral del Fútbol", ayudando a su equipo a sacar una aplastante victoria por 2-4 a pesar de la competencia de Urra y Piru Gaínza, goleadores rojiblancos.

Cabido se desató como goleador, manteniendo una racha que le permitiría realizar diecinueve tantos a lo largo del curso 1945\46. Además de aquel póker en Bilbao, Ángel hizo un hat-trick ante el Hércules y sendos dobletes contra Alcoyano y Castellón.

También dejaría goles en el torneo de la Copa del Generalísimo, pero el Real Madrid impediría que la escuadra oviedista pasase de la semifinal. Su primer año en el club del Carlos Tartiere fue todo un éxito, así que no le faltarían las "novias" al gallego.
Fichó por el Deportivo de La Coruña al año siguiente, pero su estancia no pasaría de un año, decidiendo su retorno al Oviedo en 1947, donde cumpliría por tres temporadas más tras su paso por la entidad herculina.

En su retorno al equipo asturiano pudo dejar más goles, anotando grandes registros en la campaña 1948\49. Pero su estancia como carbayón tuvo un final triste, ya que abandonaría la disciplina en 1950, cuando el equipo perdió la categoría.

Cabido explotó como gran goleador en las filas del Real Oviedo. 

- Tras su exitoso paso por el Oviedo, Ángel Cabido ayudaría al Zaragoza en su ascenso a la categoría máxima, con el que llegó a competir por última vez en Primera antes de fichar por el Racing de Ferrol en su retorno a Galicia. Con el equipo departamental haría sus últimos goles en Segunda División.

El 6 de mayo de 1945, la selección española jugó en Riazor ante Portugal un amistoso en el que el verinense estuvo convocado, aunque no llegaría a debutar en aquella victoria por 4-2 a favor del combinado español.

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